(2) LOS NIÑOS DE HUANG SHI, de Roger Spottiswoode
 

Sin caer en la blandenguería y paternalismo de aquel famoso film de Mark Robson de 1958 protagonizado por Ingrid Bergman, El albergue de la sexta felicidad, con sus ejemplos de cine asioamericano (Curt Jurgens interpretaba al capitán Lin Nan) y su pegadiza canción, esta superproducción internacional repleta de importantes productores y rodada en China y Australia, y ambientada igualmente en la guerra chino-japonesa de los años treinta, no puede evitar que los maniqueísmos, los tópicos y los convencionalismos narrativos (salvamentos in extremis, escasa credibilidad física, superficialidad en personajes y aspectos históricos, etc.) campen a sus anchas.
Basada en hechos reales y servida por un aplicado pero insuficiente trabajo interpretativo, la película del veterano Spottiswoode contiene sus mejores momentos precisamente en la incursión documental de las entrevistas con los supervivientes, incluidas en los títulos de crédito finales, mucho más sugestivas que las dos horas precedentes. En cualquier caso, estamos ante una obra cargada de buenas intenciones que se deja ver sin excesiva irritación.

LLORÉNS