(1) PARANORMAL ACTIVITY, de Oren Peli
Producto YouTube

Este pequeño experimento casero (la película está rodada con una sola cámara, en la casa del director y con un presupuesto de 11.000 dólares), lanzado ingeniosamente a través de una campaña viral por Internet (han seguido el ejemplo de El proyecto de la Bruja de Blair) y, posteriormente, por una web donde el usuario puede solicitar su proyección en una determinada localidad, me parece que posee muy poca chicha, sobre todo tras conocer las dos partes de Rec, de Paco Plaza y Jaume Balagueró, e incluso Monstruoso, de Matt Reeves. Porque una cosa es dosificar el suspense, evitar las tópicas escenas de sustos, y otra es que durante sus 85 minutos prácticamente no pase nada a partir de esa cámara que los protagonistas instalan en la habitación de la casa mientras duermen, con el propósito de comprobar si sucede algo anormal durante las horas de sueño, ya que la chica confiesa escuchar extraños ruidos y estar poseída por algún extraño ser. Como experimento en YouTube, el film tiene su gracia, pero proyectado en una sala de cine pierde casi todo su encanto. A pesar de ello, Paranormal Activity ha recaudado en Estados Unidos más de 100 millones de dólares y se está preparando una segunda parte. Sin embargo, en Europa el film está pinchando. A nosotros no nos la dan con queso.

VICENTE