Paula Gaitan y Edgar Flores en una escena de SIN NOMBRE.
(2) SIN NOMBRE, de Cary Joji Fukunaga
Fronteras

Coproducción entre México y Estados Unidos, con participación de la productora de los actores Gael García Bernal y Diego Luna y presentada en los festivales de Sundance y San Sebastián, que se caracteriza por la brillantez y espectacularidad de su narración, entremezclando diferentes parajes, desde Honduras a la frontera con Estados Unidos, tranportes y grupos, principalmente divididos entre clandestinos que tratan de cruzar a los USA y las bandas de diferentes periferias, con sus leyes y delitos.
La verdad de los ambientes reflejados resulta incontestable y vuelve a mostrar la amarga realidad de determinados segmentos de miseria y violencia, pero tanto la estructura del viaje en tren frente a una serie de calamidades como las implicaciones y psicologías de los personajes no logran superar una manifiesta superficialidad y una fuerte carga de maniqueísmo. Sea porque la espectacularidad está bastante reñida con las miserias expuestas, sea porque algunas concretas soluciones de la acción, o sentimentales, quedan como supeditadas a la mejor digestión del relato, el balance definitivo carece del suficiente rigor y profundidad, contrastes excesivos entre la verdad incontestable de aquellos pasajes que nos invitan a evocar Los olvidados y el convencionalismo de la eliminación, desaparición, complicidad, muerte o supervivencia de buena parte de los personajes que protagonizan la historia.

LLORÉNS