Una inenarrable sucesión de gilipolladas que tienen como referente algunos de los éxitos del último cine español (El orfanato, Mar adentro, El laberinto del fauno, etc.), en la que algunos han querido ver la prueba de la madurez industrial de nuestro cine, pues el espectador ya tiene productos españoles, y no sólo norteamericanos, que reconocer como objeto de chanza, aunque lo cierto es que esos títulos, más o menos casposos, los ha tenido siempre, y que si para acreditar la mayoría de edad tenemos que copiar las peores costumbres de la industria USA, manteniendo incluso el movie del título, que en castellano es película, apañados vamos.
PEDRO URIS |