El actor británico Michael Sheen se ha especializado en encarnar a emblemáticos personajes históricos, como a Tony Blair en The Queen (2006), de Stephen Frears, o a David Frost, el popular periodista de la jet televisiva del film Frost contra Nixon (2008), de Ron Howard. De estos complejos cometidos ha salido airoso, como le sucede ahora al interpretar a Brian Clough, al más laureado entrenador de fútbol de la historia de dicho país, de cuya interesante trayectoria daba detallada cuenta nuestro compañero Paco Gisbert en El miedo del guardameta ante el penalty del número de la semana pasada, por lo que no insistiré demasiado sobre el personaje.
Adaptación de la novela de David Peace, ha sido el experimentado guionista Peter Morgan (El último rey de Escocia, The Queen) el encargado de realizar la adaptación cinematográfica. El relato alterna de forma continuada dos tiempos muy diferentes, los inicios como entrenador de Brian Clough de un modesto club de 2ª división (a punto de bajar a tercera), el Derby County, allá por el año 1968, y su flamante fichaje en el año 1974 por el Leeds United, entonces en la cresta de la ola del fútbol británico, club en el que duró 44 días pues fue despedido por lo malos resultados en el inicio de la Liga. La película finaliza precisamente en ese momento, porque posteriormente el entrenador triunfó con El Nottingham Forest, al que llevó durante la década de los años setenta desde la 2ª división a ganar en dos ocasiones la actualmente denominada Champions League.
Clough aparece en todo momento como una persona dicharachera, ambiciosa, dispuesta a triunfar en sus diferentes puestos, conflictivo con los directivos de los clubes. Tenía una gran capacidad para motivar a sus jugadores, a pesar de ser la mayoría de segunda línea. Siempre mostró sus preferencias por el juego limpio en los terrenos de juego, evitando las discusiones con los árbitros, y partidario de un juego más técnico, a base de toque de balón, la antítesis de lo que predominaba entonces en el fútbol británico. Famosos fueron sus enfrentamientos con otro entrenador, Don Revie, que llevó a la cima al Leeds United y que en 1974 se convirtió en entrenador de la selección de Inglaterra. No le perdonó su desprecio cuando en 1968 visitó el modesto estadio del Derby County y ni le saludó, a pesar de la ilusión que tenía Clough por esa visita mítica a la pequeña ciudad (escenas en las que él mismo limpia los vestuarios). Eran otros tiempos en el mundo del balompié, sin las astronómicas sumas millonarias que se manejan actualmente ni el glamour existente en muchos casos.
Tom Hooper sabe introducir con habilidad imágenes de archivo que no se desentonan del conjunto. Como consecuencia el film destila autenticidad. Además, cuenta con dos secundarios de lujo, Timothy Spall, el imprescindible ayudante y amigo de Clough, y Colm Meaney, el altivo entrenador Don Revie que daba órdenes de practicar juego duro y que acabó trabajando en los Emiratos Árabes y acusado de fraude fiscal. The Damned United es una película modesta que puede quedar un poco alejada de los espectadores españoles por su desconocimiento de la figura de Brian Clough (aunque la historia posee su propia entidad y funciona bien), fallecido en septiembre de 2004 a los 69 años de edad, tras dos décadas de alcoholismo.
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