UAdrián Suar y Valeria Bertucelli en una escena de UN NOVIO PARA MI MUJER
(3) UN NOVIO PARA MI MUJER, de Juan Taratuto
Estrategia sentimental

Esta nueva comedia de Juan Taratuto (No sos vos, soy yo) vuelve a poner de manifiesto tanto la honestidad del realizador como su capacidad para extraer la mejor combinación posible de enredo clásico y problemática actual. Las relaciones sentimentales y matrimoniales de los protagonistas, unos estupendos Valeria Bertuccelli y Adrián Suar, atraviesan una serie de crisis ingeniosamente mostradas por Taratuto en un juego de diálogos y elipsis que funciona a las mil maravillas. El carácter del protagonista y los consejos de sus amigos, en el curso de esos metafóricos partidos de fútbol sala, funcionan como principal motor para el desarrollo de una trama que no esconde, entre clasicismo y modernidad, sus principales cartas.
Así, cuando aparece el personaje del Cuervo Flores, todo un mito, un singular y espectacular conquistador infalible, el relato se muestra capaz de volver a resituar todas y cada una de las cuestiones expuestas previamente y en su doble acepción: como elemento de la trama y como reflexión sobre nuestras actitudes sentimentales. Divertidísima y brillante, la cinta de Taratuto, como la obra de un referente ineludible —Woody Allen—, no puede dejarnos indiferentes ante tan lúcido reflejo del corazón humano. Premiada en la reciente edición del Festival de Málaga, la cinta provoca una última recomendación: no abandonen la sala hasta que terminen los créditos finales. Vale la pena.

LLORÉNS