UCCELLACCI E UCCELLINI – EL GATO DE LA ESPERANZA

TAREK ACHÍS, Jr.¿Qué pinta ese tipo ahí, con el cuerpo escondido, como una lámina que es la pared misma, con esa mirada perdida no se sabe si tras las piernas que se intuyen en huida apresurada o como pidiendo auxilio ante la sospechosa actitud beligerante del felino con el rabo en alto? Las manos a ambos lados de la cabeza aislada del cuerpo. ¿Haciendo fuerza para escupir luego el cuerpo hacia arriba y convertirse en uno más de los habitantes de la calle? ¿Oteando el horizonte por si hay catalanistas en el umbral del acecho? ¿Intentando despegar los pies de la mierda que unta la suela de sus zapatos para salir a la superficie como si no hubiera roto nunca un plato? Preguntas y más preguntas mientras el gato negro hace guardia como en un cuento terrorífico de Edgar Allan Poe. Sólo que, en esta ocasión, la amenaza no es el gato sino el tipo con la cabeza cortada a ras de suelo. Ungido por los dueños del dinero y de los medios de comunicación, el personaje de nuestro Uccellacci se apresta a sustituir en la cumbre de la política a un más que amortizado Rajoy con sus legionarios prestos como flechas a abandonar el titubeante barco de un partido que agoniza. Vigilante en la playa del asfalto, en sus garras confiamos. El fulano que empezó con un desnudo electoral en los carteles publicitarios, se viste ya el correaje de la fanfarria falangista para dejar bien claro que la unidad de España está asegurada y el dinero de los ricos está más que seguro en las cajas fuertes de una derechona que con la apariencia de nueva es más vieja que la tos. Que el gato de Poe no baje la guardia. En eso confiamos.

Foto: García Poveda

 

Escrito por
More from Redacción

EL DIARI OFICIAL DE LA GENERALITAT PUBLICA LA CONSULTA DE MERCADO PARA DOCUMENTALES

TURIA: Los miembros del Alto Consejo Consultivo de Radiodifusión, Televisión y Otros...
Leer Más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *