Emili Piera

Periodista por despecho al ser abandonado por las seis cuerdas de mi guitarra. También soy escritor, pero eso no tiene mérito: en Sueca, lo son todos.

Muy pronto descubrí la utilidad de la cocina para ligar y me entregué a ella en teoría y práctica. Sostengo una columna diaria en “Levante/EMV”, mismamente como el gigante Atlas, pero en bajito.
Aunque de joven fui el típico fashionvíctim, ahora gasto poco en peluquería, como puede verse en el retrato