CASINO ROYAL (glamour)GASTRONOMÍARestaurantes

BON APPETIT: CYBERPUNK AL PLATO

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La cocina asiática se ha convertido en parte de nuestra cotidianidad. Se ha incorporado a nuestras costumbres alimenticias hace años a través de la rápida multiplicación de los restaurantes chinos baratos adaptados al gusto local y que poco a poco se han orientado hacia un concepto más amplio, incluyendo impropiamente todo un continente en su definición. Suelen englobar varios países del extremo oriente como Vietnam, Japón, Corea, Tailandia, quizás algo de India y, por supuesto, China con sus decenas de diferentes tipos de cocina (cantonés, sichuan, pekinés, etc.), presentando una mezcla de culturas en menús a menudo poco coherentes y sin ninguna marca de tipicidad y autenticidad. Eso, por lo menos, es lo que encontramos en muchos casos y no solo en València. Durante mis años vividos entre Roma y Hong Kong he desarrollado una cierta sensibilidad hacia aromas, sabores y, sobre todo, estilos gastronómicos que nunca he parado de buscar en occidente, llevándome sin embargo enormes decepciones. Es por esto, que no perdí tiempo cuando supe de la existencia de un restaurante en el corazón de Ruzafa que intentaba interpretar la cocina japonesa fusionándola, sin hipocresías ni prejuicios, con nuestro producto mediterráneo y, sobre todo, enmarcándola bajo los neones del movimiento cultural cyberpunk de una Tokio post-moderna que recuerda a “Blade Runner”. Estoy hablando de Kawori (C/ Carles Cervera, 8), un local muy pequeño donde es complicado encontrar una mesa si no se ha reservado antes. El decorado es bastante impactante, predomina este diseño urbano futurista, hecho de grafitis sobre paredes negras y elementos metálicos y que predispone hacia una experiencia sensorial a 360 grados. La amabilidad y profesionalidad del personal que nos atiende hace que nos sintamos cómodos y que nos dejemos guiar por la excelente carta creada por Alberto González y su equipo de cocina. Empieza con una amplia selección de entrantes fríos, con originalísimas ensaladas, usuzukuri (básicamente cortes finísimos de pescado) y tartar; siguen entrantes calientes que incluyen tempura y otros platos típicos nipones. Después encontramos varias secciones (muy amplias) de platos agrupados por tipología de preparación: magníficos uramaki, nigiri y donburis, además de carnes preparadas respetando el auténtico estilo del país del sol naciente. Finalmente optamos por el menú del día de 14,90€ y probar lo que recomienden. Prevé 5 platos que, en mi caso fueron: tosta de tartar de atún con berenjena marinada con salsa yakiniku y acompañada con crema de yuzu, un bocado verdaderamente explosivo; pincho de maki tempurizado con pescado blanco, hoja de sisho y crema de alga y mascarpone, crujiente y sabroso; 4 piezas de uramaki del día (en mi caso relleno de cangrejo, cubierto con un arcoíris de salmón y mango, coronado con espuma de frambuesa glaseada y foie con crujientes de fresa deshidratada); curry-don, un excelente curry al estilo japonés con pasta de arroz, guiso de verduras y carne de vacuno y huevo cocinado a baja temperatura, y, para terminar, de postre un pancake de té verde y espuma de yuzu. Por 2€ adicionales, pudimos añadir al menú un fantástico nigiri de dorada con tapenade de aceituna negra y parmesano al aroma de naranja. El fin de semana disponen de otros menús y comiendo a la carta el precio medio ronda los 35-40€ (bien gastados, sin duda). La calidad es alta, así como la creatividad y las presentaciones. Ningún plato deja indiferente, mezclas de sabores y texturas sorprendentes en una armonía perfecta. El producto es de primerísima calidad, fresquísimo, y se nota desde el primer bocado. Merece una mención la atención del personal de sala que nos presentó y explicó cada plato (necesario, vista la originalidad de los ingredientes y combinaciones). Interesante también la selección de vinos, bien pensados para acompañar estos sabores. Una pena que acabara tan pronto. Para los más caseros, acaban de estrenar un “unusual japanese take away”, Sayuki (C/Sueca,17 – teléfono pedidos 960 51 20 48).

Cambio de registro, pero hoy para terminar quería comentaros una buena iniciativa solidaria. El 20 de noviembre se celebrará el Día Mundial de la Infancia y Hard Rock Cafe Valencia contará con la colaboración del chef valenciano Pablo Ministro – Director de Restauración de Palau De Les Arts, quien ha diseñado un plato de edición limitada, que estará disponible durante todo el mes de noviembre para recaudar fondos en beneficio de la fundación ANAR. Del 5 al 30 de noviembre, todos los clientes de Hard Rock Cafe Valencia podrán disfrutar de esta hamburguesa “solidaria” llamada “Come Burgether”, cuyo precio será de 15.85€. y 10 se destinarán a favor de la Fundación ANAR. Además, los niños podrán aprovechar del menú infantil de forma gratuita durante todo el mes. David Carmona, Director Ejecutivo de Food and Moments Group, empresa franquiciadora de Hard Rock Cafe Valencia ha destacado: “En estos tiempos de incertidumbre, es necesario unir fuerzas y contribuir a una causa tan importante como es la protección de los derechos de la infancia. Es un orgullo poder aportar nuestro granito de arena y apoyar la fundación ANAR en su gran labor para asistir a miles de niños y adolescentes que se encuentran ahora más vulnerables que nunca”.

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