Teatro

CRÍTICA MEMÒRIA DE L’OBLIT, de Carles Alfaro.- Sala Ultramar. Herencia genética

0

Desconozco hasta que grado puede haber en Carles Alfaro una motivación personal en este asunto, pero lo cierto es que no es la primera vez que el creador valenciano aborda esta temática desde una perspectiva muy propia. La existencia de una figura patriarcal dominante y condicionante no tiene nada de particular, se ha dado en muchas ocasiones a lo largo de la historia del arte dramático desde sus orígenes hasta nuestros días. El propio Alfaro ya había tratado el caso con detenimiento en aquel magnífico montaje que fue Nascuts culpables y del que este de ahora es heredero en lo argumental y en lo conceptual: cómo se comportan los hijos (y aquí también una nieta) ante el recuerdo de una figura paternal, castradora, de rasgos acusadamente autoritarios: rechazo, sometimiento, huida, rebeldía… Comportamientos diversos encarnados en cada uno de los tres hermanos (Àngel Figols, Verònica Andrés, Cristina Fernández) y en la nieta  (Laura Pellicer) que no siempre dialogan en vivo o interpelan a un público posible tras la cámara que los graba. Aquí Alfaro juega con las convenciones y las rompe a placer cuando lo cree apropiado para su propósito de crear un clima interiorizado, una conciencia insoslayable de culpabilidad, que también se manifiesta por medio de una iluminación atenuada, una escenografía mínima y un  movimiento pausado: vacío, quietud, oscuridad, silencio… los cuatro puntos cardinales que siempre reclama Sanchis Sinisterra desde su vertiente más beckettiana están aquí bien diseñados para provocar en el espectador una sensación de desasosiego e introspección. En definitiva, un drama filosófico que nos muestra y enfrenta a una dicotomía clara: ¿herencia genética o responsabilidad individual? En otro tiempo el teatro oponía el hado, el sino, el destino al libre albedrío humano. Poco parece que hayamos evolucionado en este aspecto.

CRÍTICA CALLADITAS ESTÁIS MÁS GUAPAS, de Sil de Castro y Jessika Rojano.Para troncharse

Artículo anterior

CRÍTICA DE RODRIGO CUEVAS – La Rambleta Qué barbaridad

Next article

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Número de la semana

Publicidad



Login/Sign up
0
    0
    Carrito Turia
    El carrito está vacíoVolver a la tienda