Teatro

CRÍTICA Proyecto Meitner, de Robert Marc Friedman/Teatre Rialto

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No es la primera vez que Teatre Crit dibuja puentes entre la ciencia y el teatro. En 2014, la compañía produjo el espectáculo El origen de las especies 2.0. Ahora dentro de las Jornadas de Ciencia y Género ‘Pioneras en Física Nuclear y de Partículas: Pasado, Presente y Futuro’ se programa este espectáculo coproducido por el CSIC y el IVC, junto a la UV. Su objetivo es poner en valor el trabajo de mujeres cuyos nombres han sido olvidados por el gran público, pero cuya labor dentro del incipiente campo de la radiactividad fue crucial para el desarrollo de la nueva disciplina. Por otro lado, la divulgación científica para integrar la perspectiva de género en ciencia y tecnología y despertar el interés por las carreras científico-técnicas en niñas y jóvenes se ha convertido en una prioridad para los grupos de investigación como este de la UV que promueve Proyecto Meitner.

Victoria Salvador da vida a la científica judía codescubridora de la fisión nuclear a la que se le escapó el Premio Nobel en varias circunstancias. Mas bien se lo arrebató un colega químico, el personaje interpretado por Álvaro Báguena, Otto Hanh, quien recibió el premio en 1944 por el descubrimiento sin mencionar su deuda con Meitner. A ellos les acompaña en escena otro físico, Manne Siegbahn, el anfitrión sueco interpretado por Panchi Vivó. Siegbahn es un hombre ambicioso que quiere convertir Suecia en la cuna del arma atómica. Meitner, por su parte, antepone sus principios éticos al beneficio económico. Los tres actores están muy sólidos en sus interpretaciones, aunque el trabajo de Salvador es sobresaliente de todo punto por la complejidad y longitud del papel. Salvador resuelve con fortaleza y dulzura no carente tampoco de carácter. Báguena (Otto) es una sanguijuela, chupa la sangre de su compañera, la cocina y se la sirve en bandeja para que la deguste con cava. La puesta en escena de Anna Marí con escenografía de Luís Crespo e iluminación de Ximo Olcina es una pieza donde todo encaja. Espectáculo muy necesario desde el punto social, tanto por la necesidad de facilitar el acceso a la ciencia como por proporcionar modelos profesionales de mujeres brillantes (solo hay cuatro premios Nobel en física han sido concedidos a mujeres). El tema de la fisión nuclear puede ser difícil de entender, tanto aquí como en la obra de M. Frayn Copenhague donde se trata también el tema de la responsabilidad moral de la investigación en física práctica. La física es la ciencia del presente y del futuro. ¡Ojalá que siga subiendo al escenario!

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