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LOS MOTIVOS DRAMÁTICOS DE LA COMEDIA EUROPEA. CCCC CINEMA D´ESTIU

ROSELLA GUARINO: Algo insólito ocurre desde hace cuatro agostos en el Centre del Carme Cultura Contemporània. Un ciclo de cine a contracorriente, que jamás propone una selección obvia o fácil y, pese a ello, congrega una cantidad muy notable de espectadores en torno a una geografía, Europa, y un género, la comedia. Aunque el coordinador insista en no dar una sola respuesta al interrogante del título: “¿De qué nos reímos en Europa?”, es difícil no pensarla mientras se va desvelando el programa. Se han proyectado hasta ahora nueve películas que versan sobre el desamor (Antoinette dans les Cevennes, 2020), el duelo amoroso (Bad poems, 2018//Comfort and Joy, 1984), el confinamiento (El anacoreta, 1976), la (des)memoria histórica (Oh Boy, 2012), el tráfico de almas (Cold souls, 2009). En ese contexto, una película como El Hotel Estrella Azul (1941) puede parecer trasnochada, si no te interesa conocer la clásica comedia de “amor y lujo” que se producía en la Checoslovaquia invadida por los nazis.

Me digo: “cuanto más trágico es el sustrato del film, más consistente parece la comedia”. Esa sería mi conclusión como espectadora del ciclo, un poco influida por su programador, el crítico de cine Daniel Gascó, quien comparte algunas lecciones adquiridas o propias en sus presentaciones: “Cuando una mujer filma a otra, ocurre algo especial, surge una mirada despoetizada, que no está imbuida por el deseo”; “Es mejor partir de un cliché que llegar a él”.

En su presentación de la película más aplaudida, “Si me permiten, hablamos de mujeres” (1964) recordó: “Su director, Ettore Scola, dijo que ‘El cine es un espejo pintado’, nunca es una mera reproducción de la realidad, se le añade siempre una capa. Pero en el caso de Scola no ha servido para embellecerla, al contrario. La madre de Mastroianni se quejaba: ‘¿Por qué sacas a mi hijo tan feo? Haz como Fellini’. Esta película tuvo una respuesta feroz que también vimos: “Questa volta parliamo di uomini” (1965) de Lina Wertmuller expone sin tapujos un machismo descarnado. Gascó nos contó que las feministas nombraron a Wertmuller Ministra de la Condición de la Mujer. En la primera reunión va y les pregunta si han visto esta película y al ver que nadie, se levantó y renunció al cargo diciendo: “¿Pero cómo? ¿Una mujer hace una película sobre hombres y las feministas no van a verla?”. La experiencia de conocer este tándem ha sido de las más importantes, porque revela un diálogo que si no se ha roto al menos se ha teñido de una prudencia que hoy padecemos en el arte y los medios de comunicación.

En estos momentos del ciclo, hemos llegado a Cold Souls (2009), donde Paul Giamatti  viaja a Rusia en busca de su alma. ¿Qué nos deparan los 15 títulos restantes? Y en ese horizonte vemos a Benoit Poelvoorde, Aki Kaurismaki, Ugo Tognazzi… Pero por encima de todo destacan seis películas del país que este año tiene mayor presencia: Alemania. 20 años de que ocurriera el célebre robo de la Gioconda se narró de manera fantástica en Der graub der Mona Lisa (1931); Pappa ante portas (1991) es el segundo y último film del caricaturista Loriot, capaz de encadenar una infinidad de gags; Die austern prinzessin (1919) es un adelanto de la grandeza de Ernst Lubitsch, que disfrutaremos con música experimental en directo, a cargo del Dr. Truna; Almanya (2011), parte del relato íntimo de una familia turca que se instaló en Alemania; en Der Bewegte Mann (1994), un macho alfa, el hombre deseado del título, debe desenvolverse en un contexto homosexual. Y, por último, cierra el ciclo uno de los mejores films del año pasado, todavía no se ha exhibido en Valencia: Ich bin dein Mensch (El hombre perfecto, 2021), film futurista que muestra esos mecanismos personalizados, fruto de los algoritmos, que potenciarán una sociedad acrítica, cegada por un chute constante de felicidad.

El ciclo lanza este año una respuesta a una cuestión muy candente: ¿De qué se ríen en Ucrania? Podemos pensar que el humor se tambalea en tiempos de tragedia, pero un consejo: anotad en vuestras agendas My thoughts are silent (2019) que  se proyectará el sábado 27. Tiene un tráiler muy atractivo, nunca se ha visto en España y la avala un recorrido espléndido por grandes festivales (Premio Especial del Jurado en Karlovy Vary).

Y, por último, cabe preguntarse: ¿Por qué comedia? Un miembro del equipo del CCCCinema me cuenta que es el género favorito del director del centro, José Luis Pérez Pont. Yo, sin embargo, imagino un motivo más elevado que nos atañe a todos: hartos de clichés o de que nos quieran vender nuevos modelos, necesitamos la comedia, porque sólo ella reivindica una lógica del absurdo y es la que mejor muestra cada una de las facetas de la vida desde un ángulo distinto.

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