Cartelera Turia

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WARTERLOO DE PASQUAL ALAPONT Y CARLES ALBEROLA.- Sala Russafa. FAMILY PLOT

NEL DIAGO: Si non és vero… La compañía Albena vuelve a jugar con la autoficción, modalidad que tan buen resultado le diera en montajes como Curriculum y Ficció, obras en las que, como en esta, Carles Alberola ha contado con la imprescindible coautoría de Pasqual Alapont. El nuevo texto toma como punto de partida una vieja fotografía familiar en la que supuestamente el niño que fue Alberola se muestra rodeado por un amplio conjunto de parientes (padre, madre, tíos, tías, abuelo, primos y primas), todos felices y satisfechos después de la típica paella del diumenge, y desconocedores del drama que estaba por desencadenarse momentos más tarde, porque la alegría de la fotografía amagaba, como suele suceder, un rosario de agravios, envidias, inquinas, celos, deseos ocultos, intereses económicos, rivalidades…como en las mejores familias. Una tormenta pasional que estallará con virulencia, acabando de golpe con el mundo bonancible y paradisíaco en el que el chico creía vivir hasta entonces. Pero más allá de las bondades argumentales del texto, lo más interesante del montaje es ver cómo Alberola personaje va señalando uno por uno a los retratados y va narrando con todo tipo de pormenores las relaciones que existían entre ellos y la evolución vital posterior de cada uno de ellos (la foto es de 1974, año del triunfo de Abba en Eurovisión, y a día de hoy el protagonista es el único superviviente). Evidentemente, desde el punto de vista narrativo, poco importa que la foto sea real y pertenezca de verdad al ámbito familiar de Alberola (o al de Alapont, que también es autor de la fábula) o que los dramaturgos hayan imaginado todo lo relatado a partir de una instantánea encontrada en cualquier lugar. Lo que cuenta es que el relato resulta absolutamente verosímil (de eso se trata, al fin y al cabo), que está hábilmente dosificado y lleno de un humor inteligente. Y por último, y no es detalle menor, que Carles Alberola, como actor, consigue aquí una interpretación modélica, ejemplar, de notable madurez, que logra hacer reír y emocionar al público, como pocas veces, transmitiéndole con energía y eficacia su propio goce por estar vivo. Inolvidable.

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