Cartelera Turia

Crónica de la 29ª edición del Festival de cine de Málaga: El Festival inabarcable

LAURA PÉREZ (Enviada Especial) : Málaga despliega todo su esplendor un año más, en la víspera de cumplir sus 30 años de existencia, algo que ocurrirá -si nadie lo impide- en marzo de 2027. Yo solo les pido que muevan de nuevo las fechas y las hagan coincidir todavía más con las fallas de Valencia.
La ciudad andaluza nos recibe con un tiempo inestable (ni frío ni calor) que causará más de un constipado. Y lo hace en el fin de semana del 8M, Día Internacional de la Mujer, algo que a sus programadores no se les pasó por alto. Esta 29ª edición cuenta con una amplia representación femenina en la dirección, tanto en Sección Oficial como en las paralelas, además de contar muchos relatos en sus películas que protagonizan mujeres. Mi llegada a Málaga fue precisamente el día 8, y este año me tuve que ausentar de la manifestación para entrar a las salas de cine. Como el certamen me llevaba dos días de adelanto, así como varios compañeros periodistas, no pude evitar iniciar un sondeo en petit comité para ver cómo había arrancado una edición que cuenta con una gran competencia consigo misma en cuanto a su edición anterior -recordemos que la pasada edición fue la de Sorda,La quinta portuguesa, La furia… películas que han arrasado de algún modo u otro en la temporada de premios-. Por el Cervantes y salas derivadas ya han pasado los equipos de sección oficial como Altas Capacidades, Corredora y la inaugural, Calle Málaga, que hace honor a la ciudad. La primera la dirige Víctor García Leon, que se ríe de nuevo de las miserias del ser humano, en este caso de la clase media progresista con pretensiones de subir de escalón social. Corredora es la ópera prima de Laura García Alonso (tras rodar varios cortometrajes) y es una solvente cinta que habla de la salud mental, la cultura del esfuerzo y la importancia de tener una red de apoyos. Por ahora, se dice se comenta, que podría entrar en el palmarés sin despeinarse. Calle Málaga, dirigida por Maryam Touzani, fue el filme inaugural y es una comedia amable que protagoniza una tremenda Carmen Maura, como siempre. Seguramente funcione muy bien entre el gran público en taquilla, y es una buena forma para arrancar un certamen y abrir boca con una buena dosis de risas amables.
El festival avanzó hacia su primera semana y entonces llegó la última película de Ángeles González-Sinde, Después de Kim. La ex ministra y guionista adapta su propia novela en una cinta que mezcla tonos y géneros con un resultado un tanto irregular, que sin embargo logran resolver con elegancia dos grandes intérpretes como son Dario Grandinetti y Adriana Ozores. Ambientada en la luminosa Benidorm, la película cuenta la historia de un ex matrimonio no tan bien avenido que deben superar la muerte de su única hija y, además,localizar a su nieto supuestamente secuestrado por una banda rusa.
Sin olvidar la cuota de cine latioamericano que el festival se reserva en casi todas sus secciones, especialmente en la competitiva, una de las más destacables ha sido Hangar Rojo, del chileno Juan Pablo Sallato. Rodada en un contrastadísimo blanco y negro, la pelicula retrata con sobriedad y buen pulso narrativo los días del golpe de estado chileno en septiembre de 1973. Pero Hangar Rojo se aleja del caos social y coloca el foco en el capitán Jorge Silva y su dilema moral frente al conflicto (de hecho, se basa en sus textos reales), algo que interpreta magistralmente el actor Nicolas Zárate.


Pero no solo de largometrajes de ficción viven los festivales. Y es que la (excesivamente) amplia programación del festival de Málaga de este año ofrece documentales y cortometrajes para todos los gustos. A priori esto sería una gran noticia, pero entre los corrillos de periodistas se comenta estos días que es tan extensa la parrilla del festival que es imposible abarcarlo todo. Y este hecho que es totalmente cierto solo hace que la promoción de las películas se diluya entre tantísima información y tanta oferta, consiguiendo como suele pasar, que el pez grande se coma al pequeño.
Continuando con algunas cintas destacadas, se presentó en un pase especial de documentales Back in Time!, una película que firma nuestro ex compañero de Turia, Sigfrid Monleón.
Monleón junto a Manuel Bellido, quienes rescatan la memoria de Torremolinos en los 70, cuando la ciudad acogió a las mejores bandas de rock nacional, en un ambiente de apertura y libertad que nada tiene que envidiar a la movida madrileña. También pudimos ver otros documentales como El Mapa para tocarte, un drama muy personal de la cineasta canaria Mercedes Afonso, y Hasta encontrarte, de Daniel Posada, en este caso un drama colectivo; ambos documentales son muy recomendables.
De la sección más latina, alcancé a ver la interesante Bye, bye paraíso, un largometraje costarricense de la directora Kim Elizondo Navarro, que habla con respeto y cierta crudeza de la situación de muchas mujeres de mediana edad en su país, y cómo éstas se enfrentan a la soledad y a la precariedad de todas las maneras que están a su alcance.
Todavía queda mucho festival, pocas energías, pero estaremos atentos a ver que dice el jurado y como nos presenta su palmarés.

Crónica de la 29ª edición del Festival de cine de Málaga: El Festival inabarcable

VALENCIANOS POR MÁLAGA

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