En paralelo, el audiovisual encuentra su epicentro en Benidorm. El Skyline Benidorm Film Festival celebra su décima edición consolidándose como algo más que un escaparate: es un laboratorio donde se cruzan generaciones, estilos y urgencias narrativas. Del 18 al 25 de abril, la ciudad se convierte en ese lugar donde el cortometraje deja de ser una antesala para convertirse en protagonista. Dentro de este ecosistema, PRISMA – Industry Encounters funciona como el corazón industrial del festival, reuniendo a guionistas, productores, distribuidores y prensa en un espacio donde las ideas buscan convertirse en proyectos reales. Aquí no hay glamour impostado, hay trabajo, dudas, encuentros y, sobre todo, la sensación de que el cine sigue siendo un oficio colectivo.
Skyline Benidorm Film Festival: el corto como campo de batalla creativo

