XIMO CÁDIZ: “Mil años tardó en morirse…
…pero al fin la palmó”. Así empezaba Adivina, adivinanza la canción de Joaquín Sabina sobre la muerte del Franco en La Mandrágora, aquel disco memorable grabado en directo y editado en 1981. El 20 de noviembre celebramos (nunca mejor dicho) la muerte del Generalísimo. La dictadura aún aguantaría unos meses más (y aún perduran rescoldos que ahora han alimentado el resurgir facha). Pero si Franco murió en la cama, para lograr la democracia hubo mucha lucha en las calles, antes y después de 1975. Esa es la premisa de La conquista de la democracia, una rigurosa y necesaria serie documental que ha dirigido Nicolás Sartorius y que cuenta las protestas, huelgas y organización de estudiantes, obreros, agricultores, profesionales, asociaciones vecinales, sacerdotes, colectivos de mujeres, de liberación sexual, militares por la democracia… que fueron determinantes para que la Transición se produjera. Han dirigido los 6 capítulos Arantxa Aguirre, Ángeles González Sinde, Azucena Rodríguez, Imanol Uribe, Tània Balló Colell y Manuel Gutiérrez Aragón usando auténticas joyas audiovisuales de RTVE por su enorme valor documental. En el asesoramiento histórico han intervenido Alberto Sabio, Carme Molinero, Fernando Martínez, Ángeles Egido y Rafael Quirosa.
También hay que ver Las abogadas (de Patricia Ferreira), protagonizada por Paula Usero, Elisabet Casanovas, Irene Escolar y Almudena Pascual. Parte de la matanza del despacho laboralista de la calle Atocha y, retrocediendo hasta 1964, en los 6 capítulos narra las vicisitudes (hechos reales) de Lola González, Cristina Almeida, Manuela Carmena y Paca Sauquillo. Ambas series se pueden ser en RTVE Play.

Y una recomendación teatral: Chistes contra Franco, creada por Eugenio Merino, Darío Adanti y la revista Mongolia con la base del libro de 1977 de P. García (que fue colaborador de La codorniz). A ver cuando llega a València.
La Transición no fue esa operación angelical y modélica que algunos han querido fabricar para, a continuación secuestrar y patrimonializar; tampoco fue la traición a las clases populares que otros han denominado como el Régimen del 78. Me apunto a aquella visión más dialéctica de mi admirado Manuel Vázquez Montalbán cuando la definió como el resultado de una “correlación de debilidades”. Buen momento para recuperar su sagaz e inteligente libro Crónica sentimental de la Transición. Mientras, como cantaba Sabina, el 20 de noviembre celebramos la victoria que la historia nos robó.

