DIANA MORANT, secretaria general del PSPV, quiere que el arranque político del otoño se parezca poco a los congresos tradicionales de partido. Los días 19 y 20 de septiembre, la Universidad de Alicante acogerá una convención con música, debates, activismo y nuevos formatos en la que participarán, entre otros, Manuela Carmena, Cristina Almeida, Gloria Marcos, Sarah Santaolalla y Elena Reinés. Una mezcla bastante heterodoxa con la que el PSPV pretende abrir puertas y empezar a construir el ambiente político de 2027.
LA JUGADA más interesante no está en los focos, sino en el significado político de algunas invitaciones. Incorporar voces procedentes de otros espacios progresistas apunta hacia una estrategia que Morant necesitará si quiere llegar al Palau: convertirse en candidata de algo más amplio que el electorado estrictamente socialista. Las elecciones valencianas difícilmente se ganarán encerrándose en las fronteras de cada sigla.
HAY CIERTA inteligencia en reconocer que la política también necesita cambiar sus formatos. Música, conversaciones, actividades paralelas y espacios abiertos pueden parecer accesorios, pero responden a un problema bastante real: los partidos hablan demasiadas veces para quienes ya están convencidos. Si la convención consigue atraer a gente que jamás acudiría a una conferencia política del PSPV, ya habrá conseguido algo.
LA INCORPORACIÓN de personas creadoras de contenido y perfiles conocidos en redes no debería escandalizar a nadie. Las nuevas generaciones reciben una parte considerable de la conversación pública a través del móvil y utilizan códigos completamente diferentes a los de la política tradicional. No se trata de sustituir las propuestas por TikTok, sino de conseguir que las propuestas lleguen también a quienes están en TikTok.
ESO SÍ: una buena puesta en escena no gana unas elecciones. La convención quiere aterrizar en cinco grandes cuestiones: sanidad y cuidados, vivienda, empleo y economía, protección frente a emergencias y cambio climático, educación, derechos, cultura y autogobierno. Ahí estará la verdadera prueba. El envoltorio puede ser moderno, pero el PSPV tendrá que salir de Alicante ofreciendo respuestas reconocibles a problemas muy concretos.
ENTRE TODOS los asuntos que estarán sobre la mesa, pocos tienen tanta capacidad para conectar con los jóvenes como la vivienda. Para una generación que trabaja pero no puede independizarse, el problema ya no es ideológico: es llegar a final de mes pagando un alquiler imposible. Si Morant consigue convertir esa angustia cotidiana en una propuesta política potente, habrá encontrado uno de los grandes ejes de la próxima campaña.
EL BLOQUE dedicado a proteger el territorio y responder ante las emergencias tiene una importancia especial en la Comunitat Valenciana. Después de todo lo vivido, hablar de prevención, coordinación, cambio climático o capacidad de respuesta institucional ya no pertenece al apartado medioambiental de un programa. Es hablar de seguridad, de gestión y de qué esperamos de un gobierno cuando las cosas se ponen realmente mal.
OFICIALMENTE SERÁ una convención política. En la práctica, también será uno de los primeros grandes ensayos de la campaña autonómica. Diana Morant ya es candidata y ahora necesita construir relato, equipo, programa y, sobre todo, expectativa. Las elecciones todavía quedan lejos, pero quien quiera disputar la Generalitat no puede empezar a correr cuando se convoquen. El PSPV parece haber decidido ponerse las zapatillas en septiembre.
LA CAMPAÑA que está funcionando muy en redes sociales es la de Pilar Bernabé. Con pequeñas píldoras la candidata a la alcaldía por el PSPV, consigue poner el foco en temas tan actuales como el desastre de la EMT o la suciedad de las calles de Valencia. Y lo hace con un tono divertido. Pilar se presta e interpreta muy bien las situaciones.
TODOS LOS veranos pensamos que va a ser esa época tranquila donde no pasa nada. La cantidad de hechos informativos relevantes está desbordando todas las previsiones. Desde el ático de Ayuso (Lady áticos) a la crisis con Marruecos en Ceuta, hasta los coletazos con Italia.
LA VALENCIA de los veranos tranquilos también se ha terminado. Legiones de italianos han tomados las calles y los autobuses con sus ruidosas e interminables conversaciones. Valencia ya parece Nápoles o Roma. Todo está cambiando, la ciudad y nosotros con ella.
UN AGOSTO más estaremos juntos.


