NEL DIAGO: Ciertamente no es muy conocida entre nosotros esta actriz, directora y dramaturga alcireña formada teatralmente en Madrid y radicada desde hace lustros en Euskadi, de donde nos llega precisamente este montaje de la compañía donostiarra Vaivén; un montaje cuyo estreno en Valencia tuvo que ser postergado a causa de la DANA y que felizmente hemos podido contemplar ahora en la misma sala donde estuvo programado. Lamentablemente no hemos podido conocer otras propuestas de esta autora como El silencio de Elvis o La panadera que han cosechado numerosos premios y aplausos, por lo que sería aventurado por nuestra parte hablar de un estilo o una preferencia dramatúrgica; lo que sí podemos señalar es que en esta comedia, que se mueve entre el costumbrismo y la evocación poética del mundo perdido de la infancia (decía Carles Alberola, otro alcireño, que ése, la infancia, es el verdadero Paraíso; aquí no se dice que la acción transcurra en Alcira, pero bien podría ser), hay una voluntad de exaltación de la figura central de la Madre, en torno a la cual orbitan los demás integrantes del núcleo familiar (el esposo y las tres hijas) y el resto de los personajes de la fábula. Ferrús, como autora y directora, ha sabido recrear una atmósfera, como se indica en el programa, entre lorquiana y chejoviana (yo añadiría también, por la estructura de la pieza, un eco del Ingmar Bergman de Fresas salvajes), con saltos cronológicos, uso de proyecciones audiovisuales, desdoblamiento actoral y otros recursos escenográficos que en modo alguno entorpecen el hilo temporal, aunque no se entiende por qué la tercera hermana (Yolanda, creo que se llama) tiene que ser un personaje ausente y meramente referencial. En todo caso, la obra se deja ver y se disfruta sobre todo gracias a la labor interpretativa de Vito Rogado, excelente en su papel de la hermana sufrida, de Aizpea Goenga, la madre poderosa, y de la propia Sandra Ferrús, que encarna a la narradora, la hermana que se fue y ahora regresa circunstancialmente (Martxelo Rubio y Olatz Beobide completan el elenco). Una interesante comedia que tiene un enorme potencial para ser llevada al cine, donde quizá luciría de modo más brillante.
CRÍTICA DE «EL PATIO DE LAS MORERAS», de Sandra Ferrús.- Sala Russafa. El regreso

