XIMO CÁDIZ: El universo musical de juventud no iba más allá de Queen, The Communards, Simply Minds o Joaquín Sabina y Silvio Rodríguez. Luego empecé a bailar en sitios como La Marxa o Venial. Un día, hace más de dos décadas, un amigo me llevó a Le Club, ubicado en La Font, una antigua discoteca de espejos y terciopelo verde, junto a la carretera del Saler. Allí me inicié en la música electrónica de la mano de Djs como Dioni Sánchez, Fran Campos, Nacho Marco (los residentes de la sala grande) y de H4L9000 (Antonio José Albertos), Vladimir Dynamo (Daniel Arias) y Sais (Vicente) de Le Club du Pop (y aún había una tercera sala). Muchas noches de baile, risas, de conocer criaturas de todas las condiciones y procedencias (algunas amigas hasta hoy o, incluso, a mi pareja durante 15 años). House, techno, trance, drum and bass, electro… ritmos que me han hecho disfrutar y educarme musicalmente y acudir luego a festivales para conocer propuestas de todo tipo (desde las más bailables a otras para ser gozadas tranquilamente en un teatro). Por Le Club pasaron Ángel García, Wagon Cookin, Matthias Tanzman, Anja Schneider, Estrato Aurora (Jaime Romero), JB, Cristian G. Martí, Shonky, Sammy Dee, I:Cube, Mauro Perota, Fuckpony (Samim, Jay Haze), Jamie Jones o Âme.

Además de la música, se cuidaban los visuales, las luces y el diseño gráfico de los flyers (aún no había canales digitales) que cada semana anunciaban las fiestas y artistas. Y, muy importante: se creó una comunidad (que aún hoy perdura) de personas que disfrutaban, se reconocían y compartían música y diversión. Le Club fue la evolución del colectivo MOVE o de la promotora UHF que reconectaron València con su historia musical reciente (aún se puede visitar en Bombas Gens la exposición sobre La Ruta), pero, la clave de su éxito fue enlazar con la escena electrónica europea. Para saber más de Le Club (o rememorarlo) hay que ver The Last Dance (en Youtube).
Venimos de celebrar la fiesta del 25 aniversario de Le Club y este viernes 27 de diciembre Jesús Ortega (promotor de Le Club) nos convoca a la “no-nochevieja”; otra ocasión de bailar intensamente con Dioni Sánchez, Dynamo y Nacho Marco y la iluminación de Radiante (recién acaban de ser premiados en los LIT Lighting Design Awards). El baile libera y, como decía la anarquista y feminista Emma Goldman: “si no puedo bailar, tu revolución no me interesa». Muy a favor, más aún en este mundo loco que nos toca vivir. Seguiremos bailando en 2026. Feliz año nuevo.

