LAURA PÉREZ: Tras un año de parón en el que no pude asistir a Seminci por motivos personales, retorno a Valladolid en su 70ª edición con más ganas que nunca. A partir del 24 de octubre y hasta el primero de noviembre -pasaremos allí la noche de muertos- la ciudad de Valladolid será de nuevo el epicentro del cine de autor gracias a “la Semana” que celebra el número redondo con una programación de más de 200 películas -29 estrenos mundiales y más de 100 estrenos nacionales-, enfocándose en la mirada más humanista del séptimo arte. Y no es para menos en los tiempos que corren, pues aunque a todos nos apetece más que nunca ver comedias ligeras para evadirnos del terrible caos que existe ahí afuera, resulta interesante -y urgente- que un festival con este ponga el foco en lo que ocurre en el presente, que no mire a otro lado; esa es una de las misiones del arte y los certámenes y espacios cinéfilos deben así de corresponderle. Hablamos, en términos generales, de una programación que propone una radiografía de nuestro presente, desde los conflictos bélicos que nos acechan, hasta las tensiones íntimas de la adolescencia, la familia o la identidad. Un cine comprometido y sensible a las grietas de una sociedad que nos cuestionamos continuamente nuestro papel en este mundo que nos ha tocado vivir.
La Sección Oficial de este 2025 acoge varios de los nombres más influyentes del panorama internacional. Un claro ejemplo son los habituales hermanos Dardenne, que competirán por la Espiga de Oro con su último filme Recién nacidas. A por la Espiga van también directores como el ucraniano Sergei Loznitsa, con The invasion; Lav Díaz con Magallanes, una coproducción entre España, Portugal y Filipinas que viene directamente de Cannes; el brasileño Gabriel Mascaro con O último azul, que viene de Berlinale; lo nuevo de Kelly Reichardt (otra repetidora del certamen), con The Mastsermind; o László Nemes, que participa con Orphan, su tercera película que nos traslada a la Revolución Húngara de finales de los años cincuenta. Sin embargo, el festival también cede su espacio a cineastas debutantes, como es el caso de la actriz Kristen Stewart, que presentará su ópera prima La cronología del agua, o la también intérprete taiwanesa Shu Qi, que estrenará su film Girl fuera de concurso tras su paso por Venecia. Destacar el caso del guionista de cine y series, Rafa Cobos, que se estrena como director con Golpes, un filme de acción que narra la historia de un delincuente en los años 80.

También hay lugar, cómo no, para el cine español, y este se destacará en las ceremonia de apertura y cierre de la 70ª Semana con dos grandes nombres. Inaugura Isabel Coixet con su película Tres adioses -con Francesco Carril y Alba Rohrwacher-;y cerrará con la cinta Siempre es invierno, de David Trueba, quien adapta su propia novela Blitz a la gran pantalla y repite en protagonismo con el actor David Verdaguer. También asistimos al estreno en España de Subsuelo, de Fernando Franco; y Cuando un río se convierte en mar, de Pere Vilà Barceló, estrenado en el festival de Karlovy Vary. Cabe apuntar otros estrenos esperados del audiovisual español, en este caso en pases especiales, como es el de la serie de Yakarta, que dirige Elena Trapé y está escrita por el prolífico guionista Diego San José; o El ultimo arrebato, el documental de Marta Medina y Enrique López Lavigne que analiza la obra maestra de Iván Zulueta.

La sección Punto de Encuentro mantiene su espíritu de descubrimiento de nuevos talentos, y en ello está la apuesta por jóvenes directores que abordan temas propios de su generación, como la identidad, el deseo, la amistad o el paso a la edad adulta. Esta sección cuenta con 20 títulos internacionales entre los que cabe apuntar el estreno de Olivia y el terremoto invisible, largometraje español de animación stop motion dirigido por Irene Iborra; el filme que llega con premio de Toronto, Forastera, opera prima de Lucía Aleñar, y cuyo cortometraje homónimo fue seleccionado en la Semana de la crítica del Festival de Cannes; y la película de Gabriel Azorín, Anoche conquisté Tebas, en coproducción España- Portugal que viene con grandes críticas de Locarno.

Este año, la Seminci rendirá homenaje a la cineasta francesa Mia Hansen-Løve -premiada hace unos años en Cinema Jove con la Luna de Valencia- al actor Luis Callejo por toda su trayectoria, y curiosamente, a dos escueles de cine (privadas), como son la ESCAC y la ECAM, de Barcelona y Madrid respectivamente.
A estas horas ya se han desvelado algunas de las actividades paralelas del festival, entre las que destaca el Encuentro Internacional de Jóvenes Programadores, que reunirá a representantes de seis países distintos; el ciclo educativo Ventana Cinéfila, el programa laboratorio de cortometrajes La meseta, y el mercado de cine independiente, MERCI, que en su quinta edición se consolida como punto de encuentro de la producción española independiente. Esto y mucho más, os lo iré relatando ya desde Valladolid.

