Cartelera Turia

HABITOS DE VIDA ¿POR QUÉ COMER PICANTE ES LA MEJOR DECISIÓN DE TU VIDA?

G.RIPOL: Si alguna vez has comido picante y has sentido que te convertías en un dragón escupiendo fuego, bienvenido al club. Lo que tal vez no sabías es que ese pequeño sufrimiento que te hace llorar tiene muchas ventajas. Comer picante no solo añade sabor a la vida (y a tu boca), sino que también trae consigo beneficios sorprendentes que te harán querer echarle salsa picante hasta al helado. Vamos a verlo. El gimnasio de la boca: quema calorías sin moverte ¿No tienes tiempo para hacer ejercicio? No te preocupes, el picante está aquí para ayudarte. Al consumir chile, tu cuerpo empieza a calentarse, tu corazón se acelera y… ¡boom! Estás quemando calorías sin mover un dedo. No es que vayas a sustituir el gimnasio por una enchilada con extra jalapeños, pero si estás buscando una excusa para devorar ese curry tailandés, ¡aquí la tienes! En Tailandia, donde el curry picante podría derretir hasta el asfalto, la gente come como si sus bocas estuvieran en un maratón. Y mira, ¡todos delgados y en forma! Coincidencia… ¡No lo creo! El superpoder de no enfermar: tu nueva vitamina El picante tiene propiedades antibacterianas. Es como un superhéroe que protege tu cuerpo de esos microbios que andan por ahí buscando su próxima víctima. En lugares como México, la comida callejera con salsa picante no es solo deliciosa, es un escudo natural contra bichos maliciosos. ¿Tienes un resfriado? Nada que unos tacos bien cargados de salsa roja no puedan curar. En India, el picante es tan esencial que parece ser su escudo anti-resfriados. El famoso «vindaloo» portugués-indio, por ejemplo, te descongestiona de una manera tan intensa que al terminar el plato te preguntas si realmente estabas resfriado o solo te faltaba un buen golpe de especias. El elixir de la felicidad: gracias, capsaicina Cuando comes picante, tu cerebro entra en modo fiesta y comienza a liberar endorfinas, también conocidas como las hormonas de la felicidad. Básicamente, comer picante te hace sentir como si hubieras ganado la lotería emocional, pero sin el riesgo de arruinarte con malos negocios. En Corea, el kimchi (fermentado y picante) no solo es el alma de la cocina, sino también la razón por la que todo el mundo sonríe en invierno, mientras el resto del mundo se abriga y se lamenta. Es simple, ¡no hay tristeza que no se pueda curar con un buen estofado coreano bien picante! Una nariz siempre despejada Olvídate de los sprays nasales y los pañuelos. Si sufres de congestión nasal, solo necesitas un buen plato de curry picante o una sopa con chile habanero, y, de repente, respirarás como si hubieras nacido para ser cantante de ópera. En México, el pozole bien cargado de chile es la respuesta a cualquier gripe. ¡Adiós al médico y hola al sudor facial! Al primer bocado sentirás que tus senos nasales han abierto sus propias ventanas. Un sistema digestivo entrenado como un atleta Puede que te sorprenda, pero el picante ayuda a mejorar la digestión. Estimula el estómago, promueve la producción de jugos gástricos y ayuda a procesar la comida más rápido. Además, es un aliado poderoso contra los dolores estomacales (irónico, ¿verdad?). Si comes picante de forma moderada, tu estómago se convierte en un corredor de maratón, sin necesidad de probióticos. En China, el «hot pot» (olla caliente) de Sichuan es una fiesta de picante que no solo deleita, sino que asegura que después de la cena, tu estómago estará tan activo que podrías escribir un libro mientras digieres. Te falta adrenalina? Prueba el chile fantasma Si eres de los que buscan emociones fuertes, nada mejor que enfrentarte al «chile fantasma» de India. Este pequeño demonio verde puede hacer que tu vida pase frente a tus ojos en un instante. Pero, ojo, los valientes que lo enfrentan suelen sentir una mezcla entre orgullo y superpoderes una vez que sobreviven. En la región de Assam, en India, el «chile fantasma» es parte de la dieta cotidiana. Comerlo es una experiencia cercana a escalar el Everest, pero una vez en la cima, el placer es indescriptible (y seguramente habrás perdido la sensibilidad de la lengua por un rato). La comunidad global de los amantes del picante Por todo el mundo, el picante es un denominador común. Desde los jalapeños de México hasta el sambal de Indonesia, pasando por los curries de Sri Lanka, la salsa harissa de Marruecos y los ajíes peruanos, cada cultura tiene su propia versión de lo que significa «arder de placer». En realidad, somos una comunidad global unida por una cosa: el amor por el picante y la necesidad de agua. En Perú, los ajíes son un ingrediente esencial en platos como el ceviche. ¿Te imaginas el ceviche sin ají? ¡Sería como un concierto sin música! El ají amarillo le da ese toque perfecto entre placer y desafío, todo mientras los limeños disfrutan sin derramar una lágrima. Así que, la próxima vez que veas una botella de salsa picante o un plato lleno de curry, no pienses en el dolor, piensa en las ventajas. Comer picante te hará más feliz, más sano, más en forma y, quién sabe, tal vez incluso más valiente. ¡A vivir la vida con una chispa de fuego!

UNA HABITACIÓN CON VISTAS: LA CULTURA DEL CAOS

MAITE IBAÑEZ: Ya ha empezado la nueva temporada cultural y llegamos al mes de octubre con cambios, ausencias y ninguneos. Algunas personas llegaron a pensar que con la marcha del conseller-torero todo sería tranquilo, aparente y sin novedad. Pero hemos repetido en numerosas ocasiones que ni Vox ni tampoco el Partido Popular tienen un relato cultural con propuestas para València. Si entendemos como relato, un sinónimo de acciones constructivas, claro. Hasta ahora sólo han escrito páginas de ceses, paralizaciones y recortes. Y es que, en apenas unas semanas, hemos tenido de todo. Véase por ejemplo, el vacío en las programaciones del Centre del Carme y sus proyectos de Francisco Llop, Paco Giménez, Ana Esteve Reig y Carlos Martiel, todavía en un cajón sin fecha. Tampoco se han efectuado las compras a galerías y artistas para seguir nutriendo la colección de Arte Contemporáneo de la Generalitat Valenciana, paralizadas desde 2022. En este suma y sigue, desconocemos cómo evolucionará la gestión de las Ayudas a las Artes Escénicas, que ha comenzado su temporada teatral entre la lucha, el talento y la agonía por una falta de apoyos visibles en el nuevo gobierno. Por su parte, una de las pinacotecas más importantes de España, continúa esperando la compra de nuevas piezas. Una gestión que bloquea las adquisiciones del Museo de Bellas Artes de València y que tampoco ofrece detalles sobre este proceso. En cuanto a las personas responsables en los espacios culturales, el caos es evidente: No conocemos el futuro de la dirección artística del Centre del Carme. Mientras, el IVAM sigue nadando en la incertidumbre, entre el mar del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, hasta llegar a los Juzgados de lo Contencioso-Administrativo que deberán pronunciarse finalmente sobre su proceso de selección. Unos graves retrasos que retratan la bochornosa gestión de PP y Vox. Queda claro que la política de la cultura blanca, es realmente la que no tiene hoja de ruta escrita y tramita desde el cese. Comprobamos de nuevo el vacío en el Instituto Valenciano de Cultura. El IVC no sólo elimina a dos de sus tres subdirectores tras un proceso de selección, sino que demuestra su rechazo a las buenas prácticas. Y lo más triste llega en el argumento: Las direcciones del IVC de Música y Audiovisuales «se adaptarán a la nueva política» del Consell. ¿Es eso lo que llaman despolitizar la cultura y respetar a los profesionales? Porque, poca profesionalización está emergiendo en la gestión musical. No sólo contamos con el fallido concierto de Bertín Osborne y la censura a la música en valenciano en la Fira de Juliol desde el Ayuntamiento de València, sino que descubrimos que “Som de la terreta” costará 4 millones cuando, el total destinado al nuevo programa del Circuit Cultural del IVC en 2024 es de 1.232.000€ Y todo ello con un broche estelar. De nuevo, una noticia que nos pone en la vanguardia de cualquier evento cultural y nos permite entrar en las hemerotecas en blanco y negro. Hemos finalizado el mes de septiembre con el encierro taurino infantil, el capricho del ex torero y ex conseller Barrera que fue acogido por una veintena de niños según recogieron los medios. Una lamentable caricatura. Pero ya lo dijo José Antonio Rovira cuando llegó a la Conselleria de Cultura recordando a su predecesor de Vox: “Todo seguirá igual”. Aunque, sin duda, todo puedo ir peor…  

LA MEMORIA INFIEL DE CARMEN AMORAGA

LA MEMORIA INFIEL CARMEN AMORAGA «Carmen Amoraga cuenta historias de verdad, con sabiduría y con ternura, sin sentimentalismo. Y las cuenta bien». Eduardo Mendoza Un día, Salomé recibe una llamada de la funeraria de su pueblo natal informándole de que su madre, con la que llevaba veinte años sin mantener relación, ha muerto. En ese momento sabe que le toca enfrentarse al hecho de que quizá nunca fue buena hija, del mismo modo que su madre no fue una buena madre. Carmen Amoraga, finalista del Premio Planeta y ganadora del Premio Nadal, presenta una novela que toca de lleno el tema de la maternidad y la «mala madre», la precariedad laboral y la doble moral de la sociedad, la construcción de los recuerdos, la culpa, los prejuicios y, sobre todo, el amor.  

DE VIATGE PER TERRES VALENCIANES VOL III, DE PACO TORTOSA

DE VIATGE PER TERRES VALENCIANES VOL III De Paco Tortosa En una o dues setmanes tindrem els exemplars disponibles per a la venda. Pots fer ja la RESERVA del teu llibre! 19,90 € Torna Paco Tortosa, el nostre ciclista més viatger, amb aquest volum que tanca la trilogia De viatge per terres valencianes. Submergeix-te en una prosa lúcida, crítica i lírica al mateix temps, per recórrer la província d’Alacant de manera sostenible. Calça’t les sabatilles o puja a la bici, si és en companyia encara millor, i visita els inimaginables racons que ens descobreix Paco amb un amor que voreja la devoció.

ELS CÒMICS DE CAMACUC: ESTELLÉS PER ESTELLÉS

ELS CÒMICS DE CAMACUC ESTELLÉS PER ESTELLÉS Nº 27 de ELS CÒMICS DE CAMACUC [de 28] EDICIONS CAMACUC Guionista 1: MANEL GIMENO Dibujantes 4: JESUS HUGUET, JOSÉ FONOLLOSA, JULIA CEJAS, MANEL GIMENO Còmic que conta la vida i obra d’Estellés, possiblement el millor poeta valencià del segle XX. Gaudireu coneixent la seua història: forner, orfebre, mecanògraf, però sobretot periodista i escriptor. Escrigué novel·les, teatre i poesia. Apassionat de l’escriptura i del seu País. Riureu i gaudireu d’aquesta lectura, sempre amb l’humor característic de Camacuc.

EL TEMA DE LARA: PALABRAS SOBRE CINE EN CARTELERA TURIA

El tema de Lara: Palabras sobre cine en Cartelera Turia por Fernando Lara El próximo mes de noviembre saldrá a la venta El tema de Lara, volumen que recopila numerosos artículos de Fernando Lara en la sección homónima de la histórica publicación «Cartelera Turia». Con anterioridad se llevará a cabo una presentación en Valladolid en el marco de la 69 SEMINCI. Los textos de este libro corresponden a dos etapas muy diferencia­das: la primera, de 1982 a 1984, desde justo después de la desaparición del semanario «La Calle», escisión de «Triunfo», hasta que Lara se puso al frente del Festival de Vallado­lid. La segunda, de 2009 a 2022, a partir de su salida de la Dirección General de Cine y terminando en el momento en que dio por cerrada la sección. Dos periodos alejados en el tiempo, pero cercanos en cuanto a la manera de pensar sobre el cine, y sobre el cine español en particular.

PANTALLA EN BLANCO: VOLVER AL CINE

GERARDO LEÓN: En cuanto se conoció el contenido de la programación de la última edición del festival de Cannes, algunos comentaristas se apresuraron a destacar el esfuerzo hecho por el certamen para llevar a su sección estrella los últimos trabajos de algunos de los grandes nombres consagrados del cine internacional. La razón podría ser doble. Por un lado, se trataría, claro, de presentar un cartel lo más atractivo posible. Por otro, había que poner un pie en pared frente a un Festival de Venecia que le estaba comiendo la tostada en sus últimas citas. El griego Yorgos Lanthimos, por ejemplo, regresaba así a la costa gala tras el éxito de Pobres criaturas, ganadora del León de oro italiano del año anterior. El caso despierta el debate sobre el papel que juegan los grandes festivales dentro de la industria audiovisual. Resumiendo: acoger nombres reconocidos garantiza la atención mediática y del público (y en Cannes 2024 no faltaron los ganchos: Coppola, Schrader, Cronenberg, el mismo Lanthimos, Sorrentino, Jia Zhang-ke o, incluso, Sean Baker, que ganaría la Palma de Oro), si bien cierra las puertas a obras de otros autores por descubrir o “menores”, pero quizá más sugerentes y valiosos, que agiten esa complacencia de la que a veces se acusa al sector. Vaya por delante que, a tenor de las críticas que han recibido hasta la fecha las obras presentadas por esos grandes apellidos que visitaron Cannes, el resultado quizá no fue del todo satisfactorio (veremos qué dice la taquilla), pero eso no quiere decir que la estrategia estuviera totalmente equivocada. En esto del cine ocurre como en cualquier otro aspecto de la vida: el hecho de que, con frecuencia, aquellos que reciben mayor atención sean o parezcan siempre los mismos, dispara los recelos de los agraviados o de quienes se sienten en posesión de ese ojo verdaderamente crítico que todo lo evalúa con justa ecuanimidad y que apuntarán todos sus dardos contra un orden que impone sus criterios de manera abusiva. Ya se sabe: las cosas del poder. Pero, ¿es esto necesariamente así? Primero habría que apuntar que discernir una buena de una mala película no es tarea tan fácil. Lo que sí es fácil es defender aquello que uno dice que le gusta y aquí, para lo que interesa al objeto de este artículo, se entrometen muchas veces todo tipo de prejuicios dirigidos por ciertas tendencias estéticas, sociológicas, políticas o por el vicio de la mera repetición. Digo esto porque, al contrario de lo que se pueda suponer, tengo la impresión de que, gracias al impulso de ciertos festivales o corrientes dentro de la crítica, en los últimos tiempos y en lo que se refiere a ese cine considerado con firma, la cartelera de estrenos se ha atiborrado de muchos de esos títulos “pequeños”. El resultado no es muy alentador. Una de las razones, además de la indiferencia habitual de un público de por sí acomodado, es la cuestionable solidez de estas películas. Trabajos como El cielo rojo de Christian Petzold, How to have sex de Molly Manning Walker, Mamífera de Liliana Torres, Sangre en los labios de Rose Glass, Creatura de Elena Martín, Totem de Lila Avilés, Nina de Andrea Jaurrieta, Holy spider de Ali Abbasi, El caftan azul de Maryam Touzani, O corno de Jaione Camborda, o propuestas con algunas notas de interés, pero con claras debilidades como Samsara de Lois Patiño o Eureka de Lisandro Alonso pasaron por taquilla sin provocar un gran tumulto. ¿A dónde nos lleva esto? Uno de los debates más encendidos de los últimos años se centra en cómo recuperar para las salas a un público que parece haber desertado. Son muchas las razones que inciden en este hecho, pero entre ellas quisiera destacar la falta de propuestas con verdadera pegada a lo largo del año. No sé si hay relevo generacional para un espectador, otrora también minoritario, pero sólido, afecto a un cine de autor. Lo que sí se puede decir es que la tarea se vuelve todavía más ardua si no se superan ciertas dinámicas y se demanda a la industria, crítica y jurados un cine más robusto del que, en general, se está ofreciendo. Conviene, como poco, lanzar una reflexión.

(2) Puntos suspensivos, de David Marqués. Un thriller teatralmente retorcido

PAU VERGARA: David Marqués nos trae con Puntos suspensivos un thriller psicológico que bebe del teatro tanto en su estructura como en su desarrollo, pero que logra, a través de una narrativa inteligente y actuaciones sobresalientes, convertirse en una pieza ingeniosa y completamente disfrutable. Con un reparto liderado por actores como José Coronado y Joaquín Furriel, la película se construye alrededor de un entramado de suspense y giros narrativos que mantienen al espectador atrapado de principio a fin. Uno de los aspectos más destacados de Puntos suspensivos es su guion, escrito con un ingenio que lo coloca por encima de muchos thrillers contemporáneos. La película nos introduce en una trama cargada de tensión, pero es en su habilidad para ofrecer giros constantes y sorprendentes donde reside su verdadera fortaleza. No se trata solo de una historia lineal de crimen y misterio, sino de un juego literario que lleva al espectador por caminos inesperados, haciéndolo partícipe de una trama que se retuerce sobre sí misma. En este sentido, Marqués ha conseguido un equilibrio casi perfecto entre la teatralidad y el suspense cinematográfico. Los diálogos, cargados de humor negro y dobles intenciones, se sienten vibrantes y llenos de vida, lo que mantiene el ritmo fluido a lo largo de sus casi dos horas de metraje. No hay tiempos muertos, ni momentos de flaqueza en los que la trama decaiga, lo que convierte a la película en una experiencia sorprendentemente ligera para su género. José Coronado, con su habitual carisma oscuro, y Joaquín Furriel, en una de sus mejores actuaciones recientes, son el pilar sobre el que se sostiene este juego de máscaras y engaños. Ambos logran darle una profundidad extra a sus personajes, lo que hace que sus diálogos parezcan combates verbales llenos de astucia y tensión.Coronado, en particular, aporta esa dureza que le es tan característica, mientras que Furriel juega con la ambigüedad, dándole un aire intrigante a su rol. Sus interacciones, llenas de chispa e intensidad, elevan el guion, manteniendo al espectador en un constante tira y afloja entre la verdad y la mentira, lo que convierte a Puntos suspensivos en un ejercicio de malicia inteligentemente planeado. A pesar de ser un thriller que evoca la estructura teatral —lo que a veces podría parecer una fórmula rígida—, Puntos suspensivos no se queda anclado en su propio estilo. Marqués sabe cómo manejar los tiempos, avanzando a golpe de guion y revelaciones que nunca permiten que la tensión baje del todo. Cada escena es un paso más hacia un desenlace que se va construyendo con suma precisión, y aunque algunos críticos han señalado que estos «golpes de guion» pueden ser previsibles en ciertos momentos, el manejo general del suspense es lo suficientemente sólido como para mantener la sorpresa hasta el final. La película también juega con la cronología de manera efectiva, desbaratando cualquier noción lineal del tiempo y aportando una atmósfera de incertidumbre que solo suma a la experiencia. En cuanto al apartado visual, Puntos suspensivos es minimalista pero eficaz. La película apuesta por escenarios cerrados y tensos, casi claustrofóbicos, lo que refuerza su carácter teatral. Los encuadres y movimientos de cámara refuerzan la sensación de estar ante un juego de poder donde los personajes son piezas en un tablero que se va volviendo cada vez más inestable. Esta estética contenida, que no busca deslumbrar sino apoyar la narrativa, hace que los pequeños detalles (gestos, miradas, silencios) tomen más peso, logrando que el suspense se construya desde lo íntimo. Puntos suspensivos es, sin duda, una de las obras más destacadas de David Marqués, no tanto por su originalidad en la premisa (un thriller psicológico con tintes teatrales), sino por la manera en que maneja las expectativas del espectador. Lo que comienza como un juego criminal relativamente sencillo se transforma en un laberinto narrativo donde nada es lo que parece, y donde el guion, las actuaciones y la dirección se alinean para ofrecer una experiencia ingeniosa y sumamente entretenida.

LA DIPUTACIÓ DE VALÈNCIA RECORRE PROP DE 800 ANYS DE CELEBRACIÓ DEL 9 D’OCTUBRE

Fins al 14 d’octubre, la Diputació de València oferix un recorregut pel passat i present de la festivitat del 9 d’Octubre amb més de 60 fotografies i una pintura reunides en una mostra que comença en 1338, quan en ocasió del primer centenari de la conquesta, el Cap i Casal celebra una processó cívica, fins a arribar a l’actualitat. Amb el títol ‘El 9 d’Octubre, la nostra festa’, esta exposició, comissariada per Salvador Calabuig, ocupa el Saló de Reines de la Diputació de València amb fotografies de l’Arxiu General i Fotogràfic de la Diputació, de l’Arxiu Històric Municipal, i fotògrafs de la saga de la família Vidal, també de Manuel Molines i José Aleixandre, i una obra de Josep María Fenollera, Un record del rei Jaume I, el Conqueridor. Esta col·lecció de fotografies acompanyades per este llenç i un holograma del Rei Jaume I realitzen un recorregut històric per la festivitat del 9 d’Octubre i ens acosten als inicis de la festa de tots els valencians, que commemora no sols l’entrada del rei Jaume I a la ciutat, sinó també el naixement del poble valencià. El diputat d’Administració General i Patrimoni, Ricardo Gabaldón, destaca la importància d’acostar la història de la celebració del 9 d’octubre, “el dia gran de tots els valencians, de tots els que hem nascut ací i de tots els que hem viscut ací”. En este sentit, ha apuntat que amb esta mostra “veiem com s’han anat succeint les celebracions del 9 d’Octubre a través de tots els anys, amb la processó i els actes cívics, això té un valor propi, forma part dels valencians i de la nostra senya d’identitat”. La mostra, que pot visitar-se del 3 al 14 d’octubre amb entrada lliure en horari de 10 a 14 hores i de 16 a 20 hores, està albergada en el Saló de Reines de la Diputació de València, un espai que, tal com ha destacat Gabaldón, es pretén utilizar de manera assídua per a acollir exposicions. Un recorregut per la historia ‘El 9 d’Octubre, la nostra festa’, organitzada per l’Oficina Tècnica de Restauració, d’Investigació i de Difusió del Patrimoni (OFITEC) de l’àrea d’Administració General i Bandes de Música de la corporació provincial, ens porta al primer centenari de la conquesta, motiu pel qual se celebra una processó cívica que es repetirà de manera més o menys regular al llarg dels anys. En esta processó, la Real Senyera –escortada pel Centenar de la Ploma dels Cavallers de Sant Jordi, patró del regne, i altres estaments cívics (gremis, institucions)– recorre els carrers. Esta processó adquirix en el segle XIX la forma actual. La mostra dona a conéixer també quan en 1891 s’inaugura l’estàtua del Rei En Jaume en el Parterre, obra de Agapit Vallmitjana. Des d’eixe moment, Lo Rat Penat realitza una ofrena floral que se sumarà a la processó amb la Real Senyera; En 1915 es convoca una manifestació per part d’Acció Valencianista i se celebra el primer Aplec del Puig. Les fotografies testimonien també el caràcter reivindicatiu del 9 d’Octubre en temps de la República i mostra com el nou règim concedirà gran importància a la celebració. Es desenvoluparà la part festiva també al costat d’una tímida reivindicació per part de les institucions i els compromesos amb la llengua i la cultura pròpies. El 9 d’Octubre amb l’arribada de la democràcia, es reivindica de nou l’Estatut d’Autonomia, que també es recorda en esta mostra, igual que el caràcter festiu de la celebració dels últims anys. Per exemple, la desfilada de moros i cristians, el mercat medieval, el lliurament dels premis de la Generalitat o el festival pirotècnic acompanyen a la processó cívica. Activitats programades La Diputació de València convida a tota la ciutadania a participar en les seues activitats organitzades per a celebrar el 9 d’Octubre. Es mostrarà la Real Senyera de Blasco Ibáñez i està programada l’activitat ‘Sona la música’, una concentració de més de 250 músics de banda que interpretarà peces com El Cant del Valencià o l’Himne Regional, baix la batuta del mestre Juan José Navarro. També es realitzarà la presentació del vídeo ‘El Cant d’Estil Valencià’, realitzat per l’àrea de Foment de l’Ús del Valencià de la Diputació i el Passacarrer de les Comarques que discorrerà entre el carrer Serrans i la plaça Manises.

ISAKI LACUESTA, PALMERA D´HONOR DE LA 39ª MOSTRA DE VALÈNCIA.

Mostra de València, que se celebra del 24 d’octubre al 3 de novembre, atorgarà enguany la Palmera d’Honor al cineasta gironí Isaki Lacuesta. El festival reconeix així la trajectòria d’una de les veus amb més personalitat del cine espanyol, amb una filmografia que ha recorregut tots els grans festivals i la programació dels principals centres d’art del món. A més, l’últim llargmetratge de Lacuesta, ‘Segundo premio’, inspirat en la trajectòria del grup indie Los Planetas, acaba de ser seleccionat per l’Acadèmia de Cine per a representar a Espanya en els Oscar. Isaki Lacuesta rebrà la Palmera d’Honor en la gala de cloenda de Mostra de València, el 2 de novembre, i impartirà prèviament una classe magistral en La Filmoteca, entitat coorganitzadora d’una retrospectiva on podran veure’s tots els seus llargmetratges i una selecció de curts realitzada per ell mateix per a l’ocasió. El cineasta és conscient que bona part de les seues pel·lícules actuen com a contraplà de l’audiovisual imperant, però no renuncia a la cerca de l’audiència: «L’èxit consistix a aconseguir un públic al qual no anaves predestinat», assegura. El cine de Lacuesta, un dels comptats directors que ha guanyat dos vegades la Concha d’Or del festival de Sant Sebastià, està marcat per la cerca constant de l’experimentació a través de la narrativa cinematogràfica, especialment pel que fa a la voluntat de redibuixar una vegada i una altra la línia que separa ficció i realitat, particularment en títols com ara ‘El cuaderno de barro’ (2011), que s’endinsa en el taller africà de Miquel Barceló; ‘La noche que no acaba’ (2010), on investiga la trajectòria d’Ava Gardner a Espanya; ‘Los condenados’ (2009), en què dos exguerrillers es retroben 30 anys més tard en una excavació il·legal, on busquen el cos d’un company desaparegut; ‘La leyenda del tiempo’ (2006), documental dramatitzat que entrellaça dos històries paral·leles que transcorren en San Fernando (Cadis); o ‘Cravan vs. Cravan’ (2002), la seua òpera prima, on un boxejador i artista, el director de cine Frank Nicotra, inicia una investigació sobre la desaparició del poeta i boxejador Arthur Cravan en el golf de Mèxic durant el 1918. Eixa vocació de no ajustar-se als codis que imposen els gèneres i de fer de cada pel·lícula una cerca l’ha convertit en un dels cineastes més connectats amb l’avantguarda artística en l’àmbit mundial, i ha propiciat retrospectives sobre la seua obra en centres com ara el Georges Pompidou, el MoMA, el Lincoln Center, l’Anthology Film Archives o el CCCB. «En un context global en què fins i tot en el terreny del cine d’autor resulta complicat trobar propostes que vagen més enllà dels llocs comuns, Isaki Lacuesta posseïx una mirada pròpia que recupera en cada pel·lícula el sentit de meravella que va acompanyar al cine en els inicis», explica Eduardo Guillot, director artístic de Mostra de València. «En les seues pel·lícules encara és possible trobar-se amb allò inesperat, articulat en històries que sovint fluctuen entre la veritat i la llegenda, perquè sap millor que ningú que la imatge filmada és sempre un miratge. Ens produïx una satisfacció especial atorgar la Palmera d’Honor a un cineasta a qui admirem profundament, que sempre ha fet gala d’una coherència i una independència indestructibles». Isaki Lacuesta és el primer espanyol a obtindre el màxim guardó honorífic que concedix Mostra de València-Cinema del Mediterrani des de la seua recuperació l’any 2018. Des de llavors, han sigut distingits amb el premi grans noms del cine mediterrani com són Paolo Sorrentino, Jean-Pierre Jeunet, Robert Guédiguian, Maria de Medeiros, Ferzan Ozpetek, Liliana Cavani, Efthimis Filippou o Abdellatif Kechiche.