Cartelera Turia

LAS «TESIS» DE AMENÁBAR

FERNANDO LARA: Lleno a rebosar en el auditorio de la Academia de Cine para asistir a un encuentro con Alejandro Amenábar con motivo del 20º Aniversario de los siete Goyas, SUSCRIBETE

CÓMIC: REPASANDO EL 2016

ÁLVARO PONS: Este ha sido uno de esos años que dejan al aficionado comiquero exhausto, tanto por el imposible esfuerzo de intentar leer todo lo bueno aparecido, como por el voraz agujero negro en el que se convierte su bolsillo. Lo que sigue es tan solo un relato incompleto de lo mejor del año, imposible de resumir en el corto espacio de esta sección. En el bando de las obras de autores patrios, a destacar con fuerza dos obras de Martín López Lam, Sirio (Fulgencio Pimentel) y El título no corresponde (Ediciones Valiente), que muestran a la perfección la fuerza del trazo de este autor y su desbordante capacidad para subvertir los cánones de la narración gráfica. VIP, de Felipe Almendros (Reservoir Books) es la confirmación de la trayectoria de un autor que rompe esquemas a partir de su autobiografía. Crisálida, de Carlos Giménez (Reservoir Books) es un puñetazo en el estómago, una durísima reflexión sobre el crepúsculo del autor. Lamia, de Rayco Pulido (Astiberri) es una brillante incursión en la posguerra desde el modero negro, época que comparte con Jamás tendré 20 años, de Jaime Martín (Norma Editorial), pero esta vez desde un costumbrismo tan sincero como implacable. La grieta, de Spottorno y Abril (Astiberri) es una brutal reflexión sobre el desmoronamiento de eso que se llamó “el ideal europeo”. Gran Bola de Helado (Apa Apa Comics) presenta a nueva autora a la que hay que seguir bien de cerca: Conxita Herreros. El ala rota, de Altarriba y Kim (Norma Editorial) es una reivindicación del papel de la mujer en el franquismo y Los dientes de la eternidad, de Jorge García y Gustavo Rico (Norma Editorial) es una oda a la épica que no se esconde de la reflexión. Si nos fijamos en las obras que han venido de fuera, sin duda hay que comenzar con tres joyas que por fin se editan en castellano: Philemon, de Fred (ECC Ediciones), prodigio del surrealismo más desbordante que se demuestra compatible con la crítica y la ensoñación; el recordado Spirou, de Yves Chaland (dibbuks), todo un prodigio de efectividad narrativa capaz de asimilar las claves de las dos grandes escuelas francobelgas, y el delicioso Marcelín, de Sempé (Blackie Books), uno de esos libros cuya lectura obliga a la felicidad. La ternura de las piedras, de Marion Fayolle (Nórdica) es un duro relato de la enfermedad desde un simbolismo que se acerca a la poesía gráfica. Intrusos, de Adrian Tomine (Sapristi Cómic) refleja una inquietante sociedad inhumana, que excluye por la invisibilidad. El piano oriental, de Zeina Abirechad (Salamandra) se permite unir el cómic con la música y la lengua en un relato mágico. Si dios existe, de Joann Sfar (Confluencias) es una obra de sinceridad rebosante que reflexiona sobre religión y creación. Una entre muchas, de Una (Astiberri) es un contundente relato sobre la violencia de género de necesaria lectura. La favorita, de Matthias Lehmann (La Cúpula) esconde tras un relato sorprendente todo un ensayo sobre la identidad y, por su parte, El día de Julio, de Beto Hernandez (La Cúpula) es un brillante paseo por la vida, sus alegrías y sus penas. Y ha sido, también, un año de recuperaciones afortunadas, como el de esa joya del surrealismo patrio que es Impresiones de la isla de Carlos Portela y Fernando Iglesias (Retranca); de esa renovación profunda del género de ciencia-ficción que firmó Josep Mª Beà en Historias de Taberna Galáctica (Trilita Ediciones) o de la necesaria reivindicación de la experimentación sin límites que Raúl realizó en los 80 en Contra Raúl (Ponent Mon). También se ha editado, por fin, el esperado recopilatorio de esa joya del noveno arte que es el Perramus, de Juan Saturain y Alberto Breccia (001 Ediciones). Incluso las editoriales se han acordado de los fanzines, recopilando en Usted(es) (Libros de Autoengaño) los tres primeros números del siempre brillante fanzine de Esteban Hernández. Sigan ustedes. ¡La lista no tiene fin!

EL CORTOMETRAJE VALENCIANO SE PASEA POR CLERMONT-FERRAND

TURIA: El Institut Valencià de Cultura está presente en el ‘Marché du film court’ del ‘Festival International du Court Métrage à Clermont-Ferrand’, dentro del stand ‘Shorts From Spain’, junto a las delegaciones de otras comunidades autónomas, con el fin de promover el cortometraje valenciano. El objetivo es difundir el catálogo ‘Curts’, que edita anualmente el IVC, entre las compañías distribuidoras y exhibidoras, pero también entre los compradores de canales de televisión y los equipos de selección de festivales de cine de otros países. En esta 39 edición, el IVC también está presente en el mercado para dar a conocer sus iniciativas de promoción y difusión del cortometraje, contribuir a la distribución internacional de los cortos valencianos de producción reciente e informar a los profesionales acreditados en Clermont-Ferrand de una nueva edición de Cinema Jove, donde las diversas secciones de cortometrajes tienen un papel muy destacado, pero también de las convocatorias abiertas de inscripción de varios festivales valencianos como La Cabina, Catacumba, Radio City, Requena y.¡Acción!, FICS de Sax o Riurau de Xàbia. El director del IVC, Abel Guarinos, ha señalado que “nuestra presencia a Clermont-Ferrand es importante porque el festival está considerado como uno de los más importantes en su género en el mundo y cuenta con el principal mercado de cortometrajes de Europa. Esta promoción del cortometraje valenciano y de nuestros cineastas en Francia forma parte de las iniciativas del Plan Valenciano para la Internacionalización de las Industrias Culturales y Creativas, en el segundo año de funcionamiento del Plan Estratégico Cultural ‘Fes Cultura’”. En el ‘Marché du film court’ del ‘Festival International du Court Métrage à Clermont-Ferrand’ participan cada año más de 3.500 delegados de más de 35 países .

MÚSICA: MADELEINE PEYROUX ACTUARÀ A LA GRAN FIRA DE VALÈNCIA

TURIA:Els Concerts de Vivers arriben com cada any a València per oferir al públic una programació musical heterogènia i variada en l’incomparable marc dels Jardins de Vivers, oberta a tots els públics, i formada per artistes estatals, internacionals i valencians de diferents estils, presentant una proposta cultural de rellevància durant el mes de juliol a la ciutat. L’Ajuntament de València i la Regidoria de Cultura Festiva presenten aquest programa en col·laboració amb el sector de la música en directe, àmpliament representat per MUSICAPROCV Associació de Promotors Musicals de la Comunitat Valenciana, en un projecte conjunt per posar en valor la música en directe i oferir als seus ciutadans i visitants l’oportunitat de viure la música en primera persona juntament amb els artistes més importants i destacats del moment. En aquesta edició 2017, Vivers es convertirà en un nou espai per oferir una veritable experiència musical, millorant les infraestructures del recinte, situant espais de grades i gespa per millorar de manera rellevant la comoditat i l’accessibilitat del públic assistent, així com oferint un complet espai de gastronomia durant la realització dels concerts. Com en cada edició, enguany grans artistes internacionals inclouen a València i als Vivers en les seves gires europees. En aquesta edició noms tan destacats Michael Nyman Band, Alpha Blondy, Madeleine Peyroux, Chick Corea & Bela Fleck, UB40, Jamie Cullum o Carlos Vives formen part de la programació 2017 al costat d’artistes que han destacat aquesta temporada al circuit estatal com Leiva, Ara Malikian, Love of Lesbian, Txarango, Celtas Cortos o Mago de Oz. L’escena valenciana també és un part important del Festival amb la participació de bandes com Zoo, Vadebo, Pupil.les Dilatives, Riot Propaganda, Atupa i altres artistes que s’aniran incorporant al cartell. Un total de 14 concerts formen part d’aquest avanç de programació que es presenta en una programació del 30 de juny al 25 de juliol en els cèntrics Jardins de Vivers.

TRIO Y EL VERÍ DEL TEATRE: TODO SIRERA

TURIA: Rebeca y Edison Valls dirigen el montaje teatral “TRÍO” de Rodolf Sirera del 9 al 26 de febrero en el Teatre Rialto de Valencia con Diego Braguinsky, Vanesa Cano y Héctor Fuster en el reparto. “Trío” conecta, en clave de comedia, con “El verí del teatre”, la obra más conocida de Rodolf Sirera, y lo hace mediante una trama divertida y con un punto de cinismo, donde la carpintería teatral y el diálogo incisivo ocupan un lugar destacado. Según el profesor Juan Vicente Martínez Luciano, “Trío” «refleja la situación por la que pasan actualmente muchos actores que, en el mejor de los casos, compatibilizan el teatro con las series televisivas y las diferentes vicisitudes –no por anecdóticas menos ciertas– que se generan alrededor de esa inseguridad laboral. Del 15 de febrero al 5 de marzo llega al Teatre Micalet “EL VERÍ DEL TEATRE”. En formato de thriller psicológico, este espectáculo gira alrededor del papel del teatro dentro del teatro y del teatro dentro de la vida. Estamos ante la obra más traducida y editada de Rodolf Sirera. Escrita originariamente para dos actores, este montaje lo interpretarán dos grandes actrices valencianas: Pilar Almería y Cristina Garcia. Con “EL VERÍ DEL TEATRE”, de la Compañía Teatre Micalet y dirigido por Joan Peris, se quiere iniciar un ciclo en el cual las mujeres darán vida a grandes personajes escritos para hombres. En “EL VERÍ DEL TEATRE”, el autor, Rodolf Sirera, reflexiona sobre el arte y la vida, sobre la ficción y la verdad, sobre la libertad del artista o su sumisión al poder.

LOS HIJOS DE PUTA DE LOS 90 ESTÁN DE VUELTA

TURIA: La segunda parte del clásico de Danny Boyle es uno de los estrenos más esperado de 2017. En aquellos mediados noventa Boyle sorprendió con una historia de delincuentes de poca monta, a mitad camino entre el cine social, el videoclip y el realismo mágico. Uno de los mayores aciertos de la cinta de 1996 fue el casting. Aquellos jóvenes y prometedores actores, desconocidos en su mayoría para el gran público, captaron perfectamente la esencia del libreto de John Hodge, basado en la homónima novela de Welsh. Ewan McGregor, Ewen Bremmer, Robert Carlyle y Jonny Lee Miller (enchufado en su momento por McGregor) se convirtieron de la noche a la mañana en estrellas del celuloide gracias a su trabajo y a la buena labor de Danny Boyle. Esperaremos a ver si la película está a la altura, pero la cosa promete. SINOPSIS: La primera vez hubo una oportunidad… luego hubo una traición. Veinte años han pasado. Muchas cosas han cambiado pero otras tantas siguen igual. Mark Renton (McGregor) vuelve al único lugar que puede llamar hogar. Ellos le están esperando: Spud (Bremner), Sick Boy (Miller) y Begbie (Carlyle). Otros viejos amigos también le están esperando: tristeza, pérdida, diversión, venganza, odio, amistad, amor, miedo, arrepentimiento, nostalgia, heroína, autodestrucción y peligro mortal. Todos hacen cola para darle la bienvenida, listos para unirse al baile.

RESUMEN DE 2016 (y II)

CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA: Si en nuestra anterior entrega hacíamos un somero balance de lo más destacado del año en el plano internacional, en esta segunda mitad echamos la vista atrás para recordar algunos de los mejores trabajos dentro de nuestras fronteras, tanto en el ámbito estatal como en el específicamente valenciano. Dando buena muestra de la gran heterogeneidad de estilos que se cuece lejos de la atonía clónica que brindan los grandes caracteres de esos festivales que se multiplican como esporas en los últimos años, hay todo un mundo de posibilidades abiertas para el melómano inquieto. La mayoría de ellas responden a trayectorias ya curtidas, que han alcanzado una madurez incuestionable. Es el caso de León Benavente, Maika Makovski, Manel, Triángulo de Amor Bizarro, Chucho, Sr Chinarro, Coque Malla, Lidia Damunt o Javier Corcobado. Lo que no es óbice para que propuestas más emergentes se estén postulando ya para frecuentar esos listados de mejores álbumes que cada año elabora la prensa especializada, como ocurre con All La Glory, Cala Vento,  El grupo valenciano Gener . The music box 93 Aries, Novedades Carminha, Joana Serrat, Agorazein, El Lado Oscuro de la Broca, Atención Tsunami, Hans Laguna o Juventud Juché. En el plano de la actualidad valenciana, es obligado constatar cómo el porcentaje de discos facturados en valenciano va aumentando dentro ese núcleo de trabajos que habitualmente destacamos cada fin de ejercicio. Señal de que el sustrato en el que fermentan está adquiriendo una diversidad y un grado de madurez que no tenía hace unos años. Imposible no destacar en esa lid los trabajos de Arthur Caravan, Ona Nua y, sobre todo, Gener, la sensación de la temporada merced a su segundo largo. Junto a ellos, no podemos olvidarnos de las colecciones de canciones a nombre de Tórtel, La Habitación Roja, Lost Tapes, Modelo de Respuesta Polar, Segunda Persona, Comadreja Mambo, El Ser Humano, Antiguo Régimen o Kostrok. Finalizamos este resumen con nuestro ya tradicional listado de recomendaciones internacionales, ordenadas alfabéticamente. Anhoni – Hopelessness (Secretly Canadian/Popstock!); Beyoncé – Le – mo na de (Columbia/Sony); David Bowie – Blackstar (Columbia/Sony); Nick Cave & The Bad Seeds– Skeleton Tree (Kobalt/Popstock!); Case / Lang / Veirs – Case / Lang / Veirs (Anti/PIAS); Damien Jurado – Visions Of Us In The Land (Secretly Canadian/Popstock!); Cass McCombs – Mangy Love (Anti/PIAS); Okkervil River – Away (ATO/PIAS); Orchestra Of Spheres – Brothers and Sisters of the Black Lagoon (Fire); Beth Orton – Kidsticks (Anti/PIAS); Roosevelt – Roosevelt (City Slang/Music As Usual); Paul Simon – Stranger to Stranger (Concord); Kate Tempest – Let Them Eat Chaos (Fiction); Underwold – Barbara, Barbara, We Face a Shining Future (Astralwerks); Warpaint – Heads Up (Rough Trade/Popstock!).

ESTUVIMOS EN FITUR: EL GRAN GIGANTE DE LA INDUSTRIA TURÍSTICA

JOSE MANUEL RAMBLA:Antiguamente los hombres solo abandonaban su tierra para comerciar, peregrinar o hacer la guerra. Las mujeres ni siquiera por eso, aunque más tarde no pocas dejarían sus hogares por una nueva y poderosa razón: la emigración. La cosa cambió cuando a mediados del siglo XVII las élites europeas vieron en el viaje un medio para completar su formación a través del conocimiento de otros espacios y culturas, especialmente la clásica. Era aquel Grand Tour que tenía en Italia su destino preferido. Con el ferrocarril y el abaratamiento del transporte a partir del XIX, aquella costumbre se extendió entre individuos inquietos que encontraban en la experiencia, el esfuerzo y las incertidumbres del viaje una forma de enriquecimiento personal. Pero al mismo tiempo, especialmente tras la aparición del autobús, esos cambios también propiciaron la aparición de un nuevo consumo de masas, en el que primaba la comodidad, el ocio, y donde el azar era sustituido por lo previsible. Nacía así, confrontado con el romántico viajero, el turista. Y con él aquella diferencia que en 1926 destacara Stefan Zweig allá entre “viajar” y “ser viajado”. En la actualidad aquel viejo enfrentamiento de sensibilidades está ya en gran medida superado. Porque hoy viajero y turista están fagocitados por el gran gigante de la industria turística. Y es que los datos dejan poco lugar a la nostalgia ensoñadora. Según los últimos datos oficiales, el sector turístico supuso para la Comunidad Valenciana unos ingresos de 13.423 millones de euros en 2015, lo que representó el 13,2% del PIB y 258.885 puestos de trabajo. Con estas premisas no sorprende que cada año la celebración de Fitur en Madrid se haya convertido en una de las citas obligadas para las empresas del sector, el público y las administraciones públicas interesadas en conseguir la mayor cuota posible del apetecible pastel turístico internacional. En cierto modo, Fitur es la encarnación perfecta de estos nuevos tiempos viajeros: un multicolor zoco que el visitante puede recorrer dejándose seducir por los diferentes stands que le acercan la inmensidad del mundo por un interminable paseo de 62.494 m2. Todo al alcance de la mano: desde la colosidad de una muralla china evocada en cartón piedra, hasta la fiereza de las junglas africanas asumiendo la forma de un león articulado junto. Un gran zoco, pero eso sí, sin el caos, sin las contrariedades, ni los malos olores de los zocos de antaño. Porque en Fitur todo es aséptico, ordenado y oportunamente climatizado para atemperar el helado aire madrileño que amenaza con acatarrar a los curiosos. Todo está metódicamente bajo control. Incluso cuando la fallera mayor Raquel Alario y su corte de honor irrumpen en la feria. O cuando tras un inmaculado mostrador, los cocineros de Viaje a Fitur, el gran gigante de la industria turística  Catarroja, Sete Barranco y Félix Montaner sorprenden a los paseantes con una demostración en directo –o showcooking, como dicen los entendidos- del arte de preparar un  i pebre. Y es que, como no podía ser de otra forma, la Comunidad Valenciana estuvo presente en la dura competición por dejarse ver en el inmenso escaparate turístico de Fitur. Hasta allí se fueron con el president Ximo Puig en cabeza, su homónimo de Diputación Jorge Rodríguez, la responsable provincial de Turismo Pilar Moncho, el alcalde de Valencia Joan Ribo, la primera teniente de alcalde del cap i casal, Sandra Gómez, o la diputada Rosa Pérez, entre muchos otros. Hasta allá fueron para vender Valencia como destino. O mejor, como producto. Porque del turista/viajero de nuestros días no se espera que descubra nuevos destinos. El destino es por naturaleza impredecible, y de incertidumbres el ciudadano de píe ya tiene bien saturadas sus rutinas. Para sus días de asueto prefiera la tranquilidad de lo seguro. Por eso, el producto turístico resulta perfecto. Eso sí, personalizado. Un producto para cada gusto, para espíritus aventureros y solitarios, para cómodos amantes del gregarismos, para amantes del arte, para locos del alterne, para fascinados por la naturaleza, para encantados con el arroz con bogavante, para los deportistas y para los perezosos. Cualquiera pudo encontrar en Fitur su mejor opción. Todas genuinas, irrepetibles, inolvidables. Y, por supuesto, al alcance de todos los bolsillos.

ENTREVISTA JOSEP RAMONEDA, PERIODISTA, FILÓSOFO, ANALISTA

JOSÉ MANUEL RAMBLA: Josep Ramoneda visitó recientemente Valencia para hablar en la Universitat sobre la cultura en el mundo digital y de su experiencia al frente del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona entre 2002 y 2011. Pero por encima de todo, Ramoneda es un perspicaz analista de cuanto nos rodea. ¿Qué papel juega la cultura en el mundo actual? Hay dos cosas a tener en cuenta. Primero, la cultura es fundamental para dar entidad a la experiencia vital de las personas. Pero con la advertencia de que no es garantía de nada pues el hilo que separa cultura y barbarie es muy fino: en Auschwitz se tocaba música clásica. Segundo, vivimos sometidos a corrientes contrarias a los valores humanistas. La obsesión por la cuenta de resultados, la evaluación estadística de todo, la dependencia de los datos macroeconómicos, como si el mundo fuera cifras y no personas. Y sobre todo una ligada a la tecnología de la información, la aceleración: por multiplicación permanente de mensajes que nos ha dejado sin tiempos de pausa, silencio o, incluso, aburrimiento, necesarios para tomar distancia. Por eso, reivindico la cultura humanística como perspectiva, como distancia para entender las cosas. ¿Tiene sentido ser filósofo en el tiempo de la posverdad? La posverdad es una categoría idiota. Definirla, como hace el diccionario de Oxford, como que la dimensión sentimental y pasional pasa por encima de la racional en la vida política y colectiva, ¿lo descubrimos ahora? Si me dijeran: “hay una viralización de la mentira que la convierte por repetición en verdad”; tampoco es nuevo, ya lo dijeron los nazis, pero de acuerdo a nivel de viralización exponencial que ahora hace más difícil poner en evidencia las mentiras. Pero ¡descubrir ahora que la pasión y los sentimientos guían los comportamientos! Es como “populismo”o “antisistema”. ¡Decir que Trump es antisistema! Por favor, hagan un minuto de silencio y seguro que no lo seguirán diciendo. ¿No parece que la democracia está bajo sospecha porque la gente no vota lo que debería, por ejemplo el Brexit? Los poderosos son partidarios de cualquier sistema mientras sirve a sus intereses. El referéndum era magnífico mientras legitimaba lo que el poder quería legitimar. Pero cuando la gente se rebela resulta que es maligno. El problema es esta deriva hacia una especie de aristocracia de los expertos, un autoritarismo democrático. Me preocupa que cada vez haya más gente diciendo que la ciudadanía sí, pero con cuidado porque los problemas son complejos y son los expertos quienes deben decidir. Así la democracia desaparece rápido. “La multiplicación de mensajes nos deja sin tiempo de pausas y reflexión” ¿Por eso se incide cada vez más en gobernanza, algo más difuso que gobierno que sí implicaría una voluntad popular? El gobierno democrático implica una atención a la ciudadanía. Pero la pregunta no es por qué ahora la gente vota por determinados fenómenos que no se contaban con ellos, sino qué han hecho los partidos y los gobernantes tradicionales para que ocurra. Porque son ellos los que no han sabido empatizar con la ciudadanía ni atender sus problemas y necesidades. El sistema parece incluso legitimarse frente a estos fenómenos. Pienso en Francia, por ejemplo, con un ultraneoliberal Fillón legitimado democráticamente frente a Le Pen. La responsabilidad es de una izquierda incapaz de construir un proyecto alternativo, mimetizándose con la derecha. Y evidentemente la gente la ha abandonado, unos por su izquierda y otros por su derecha. La mayoría de estos movimientos nuevos, sea en versión Trump o Le Pen, no tienen nada de nuevo. Son el plan B del sistema, el autoritarismo supremacista, por si los partidos actuales son insuficientes para encuadrar a la ciudadanía. En España, sin embargo, la crisis creó un proyecto progresista como Podemos, ¿cómo ves este hecho y su actual crisis interna? El acierto de Podemos fue convertir los movimientos sociales en proyecto político dispuesto a disputar el poder institucional. Nadie lo esperaba. Los movimientos sociales eran un elemento decorativo para demostrar pluralidad, y si se pasaban estaba la policía. Su salto institucional desconcertó mucho, incluso a ellos mismos porque eran muy vulnerables organizativamente. Ahora unos, como Pablo Iglesias, consideran que son un partido surgido de la excepcionalidad y solo puede vivir en ella como partido de protesta y otros, como Errejón, piensan que los ciudadanos deben asumirlo como un partido de gobierno. Es un conflicto clásico que antes se hubiese llamado revolucionarios y reformistas. En “El equilibrio entre capitalismo y democracia es extremadamente precario” este conflicto Podemos se juega ser un partido testimonial o aspirar a ser el reemplazo de la socialdemocracia. Lo cierto es que, como me decía un empresario catalán, en este país ha pasado algo singular: es el único que ha logrado que los antisistema ya estén en el sistema. El otro gran relato alternativo en el panorama español es el independentismo catalán, ¿cómo valoras la situación? Hay un equilibrio de fuerzas difícil de romper. Tenemos tres cosas aparentemente contradictorias: una propagandística Operación Diálogo del gobierno español, los procesos judiciales contra el soberanismo y la permanente gesticulación independentista. Como me decía un dirigente de Junts pel Sí: “yo formo parte de los tres bloques: busco la negociación, estoy procesado y hago propaganda”. Me parece una magnífica metáfora. Lo evidente es que el independentismo es el primer proyecto político en Cataluña, pero sin un soporte suficiente para conseguir una secesión unilateral. Y también que el gobierno español correría un gran riesgo si dinamitara el proceso por la vía judicial y la suspensión de la autonomía. Hasta ahora el gobierno español se ha limitado a dejar pasar el tiempo, ¿es sostenible esta postura? Rajoy confiaba en que así el independentismo se debilitaría solo. Pero eso no es evidente y dejar pasar el tiempo puede hacer que el problema se complique. Durante un tiempo hubo un interés mutuo en mantener el empate. Pero puede que este interés mutuo genere un conflicto grave. Ahora circula el rumor de unas elecciones anticipadas en Cataluña que aplacen el referéndum. Pero salvo sorpresa el que salga