Cartelera Turia

TELEVISIÓN: LA SEXTA COLUMNA Y LOS ABOGADOS DE ATOCHA

VERÓNICA PUIG: Ya no salgo los viernes. Me quedo en casa con mantita. Como hace tanto frío me preparo una infusión y me pongo a ver qué hay en la tele. Mis amigas, compañeras de piso, me dicen que me estoy haciendo vieja porque bebo poleo-menta y no chupitos de pacharán. El viernes pasado puse ese programa de La Sexta llamado La sexta columna, que suele tratar temas monográficos de actualidad, al estilo Informe Semanal, pero más ameno y mejor montado. Siempre me da pereza verlo, pero al final termino enganchada. El último programa lo dedicó al asesinato de los abogados de Atocha y tengo que decir que me pareció un reportaje digno de enmarcarlo para enseñarlo a los alumnos de un instituto o centros educativos. Cuando yo nací, la democracia ya estaba ahí. Como tantos otros españoles me la encontré hecha. Pero no siempre fue así. Hubo que lucharla y pelearla. Eso es lo que hicieron los abogados de Atocha, que murieron por defender la democracia y su sistema político con un alto coste. El reportaje se mueve al ritmo de la música, rescatando imágenes de archivo y recogiendo los testimonios de mujeres fundamentales como Cristina Almeida o Manuela Carmena. La pieza pone los pelos de punta. En plena transición, con un PCE aún no legalizado, un estamento militar franquista y golpista (ya en 1978) y una extrema derecha fuerte, se podía decir que el antiguo régimen estaba de todo menos muerto. Aquella negociación que fue la Transición, fue un pacto a regañadientes de las estructuras de la dictadura. Su modelo no era la democracia, ni el multipartidismo, ni las libertades. Mucho menos tener un PCE legalizado o un estado aconfesional. Franco murió llenando estadios como el Bernabéu, celebrando el 1 de Mayo, la fiesta de los trabajadores, organizada por El Sindicato Vertical, el único autorizado y copado por falangistas, y abarrotando la Plaza de Oriente. No eran masas las que se manifestaban pidiendo democracia, más bien justo lo contrario. Por eso es injusto decir que el PCE se bajó los pantalones en la Transición. Se hizo lo que se pudo y como se pudo y juzgar aquellos hechos desde la tranquilidad de un despacho en una facultad de políticas o desde el escaño del Parlamento Español, es una ofensa, hasta una provocación a la memoria de mucha gente que, como los abogados de Atocha, dieron su vida precisamente por la democracia y las libertades. Entre la emoción de tanta imagen y testimonio, llaman la atención datos como que la seguridad del entierro fue organizada por el PCE, que seguía en la clandestinidad. Aquel acto fue tan ejemplar, mantuvieron una sangre fría y una disciplina tan férrea que evitara provocaciones que fue clave para su posterior legalización. Y sí, aquella Transición fue imperfecta, llena de contradicciones, como que el juez encargado de juzgar a los asesinos de ultraderecha, hubo que relevarlo por su parcialidad. Así que me emocioné viendo el programa. Vale la pena revisarlo en su web. Y ahora termino mi poleo con un chupito de pacharán para combatir el frío polar que azota Valencia.

ESCOLTA «INSTANTS CREMANT»

TURIA: AUXILI, banda formada per 9 músics valencians de formació musical diversa i amb un marcat estil reggae. En 2009 graven el seu primer disc “Existirem” que, tot i la falta d’experiència, suposa els inicis d’un grup de joves que comença a explorar en els camps de la composició musical. Després d’uns canvis en la seua formacio, en 2013 AUXILI salta fort a l’escena musical amb el llançament del seu segon disc “DolçAtac”, tota una declaració d’intencions. Un projecte gravat, mesclat i produït per Sam Ferrer a WZ Estudi, la segona casa dels AUXILI. En aquest treball es donen a conèixer amb el seu primer senzill “Abismes” on destaca la col·laboració imprescindible del vocalista Alex Segui, de la Gossa Sorda. Tambétrobem les col·laboracions de Julio i Senka de La Raiz a la cançó“Rude Girl” i de grans amics com Pau i Joan de Tashkenti, entre altres. Amb mes de 70 concerts a les seus esquenes en menys de 2 anys, AUXILI ha recorregut el País Valencià de nord a sud, segueix ampliant el ventall d’escenaris al Principat i cada cop sumen més adeptes a la resta de l’estat espanyol. Tota aquesta trajectoria els ha valgut per incorporar-se a cartells de festivals com el Rototom Sunsplash, Fira de la Mediterrania de Manresa, Festival Diània, Viña Rock, Festivern, Marea Rock, Feslloch, Acampada Jove,… El seu directe renovat ofereix dosis de lluita, festa, alegria i disbauxa. La connexió amb el públic i la seua posada en escena han esdevingut les millors ferramentes per consolidar el projecte entre la critica i els seus seguidors. Actualment es troben immersos en la presentació del seu tercer treball anomenat “Instants Cremant”, editat baix el segell de Propagada Pel Fet i gravat, mesclat i produit per Sam Ferrer a WZ Estudi. Un disc més personal, íntim, positiu, versatil, deu cançons on trobem lletres basades en diferents moments i estats d’ànim, una recerca de les arrels a la quotidianitat, al seu dia a dia.  

RESUMEN DE 2016/1

CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA: Si hemos de dar crédito al reciente documental de Francis Whately (David Bowie: The Last Five Years), el músico británico no supo de lo irremediable de su enfermedad hasta cuando solo quedaban tres meses para su fallecimiento, hace poco más de un año, el 10 de enero de 2016. Para entonces, el contenido de su álbum Blackstar, que vio la luz dos días antes, ya estaba más que concluido. ¿Es tan relevante que su gestación se hubiera producido tan solo -que no es poco- bajo la amenaza de la fatal enfermedad o directamente -tal y como hasta ahora habíamos creído- a modo de epitafio voluntario? No lo parece: el giro de timón de Bowie respecto a su anterior trabajo (The Next Day, 2013) era más que considerable, y parece más que inverosímil que su sombrío y heterodoxo contenido (prorrogado ahora en un EP con tres temas nuevos) no tuviera relación alguna con el cáncer de hígado que le fue diagnosticado cuando estaba inmerso en su grabación. La duda, fruto del carácter reclusivo de un artista capital que siempre mantuvo el control absoluto sobre la proyección exterior de su obra y su propia vida, no anula el sesgo luctuoso de un año marcado no solo por su último álbum, sino también por el canto del cisne de Leonard, el cariz elegiaco del primer álbum de Nick Cave tras perder a su hijo de 15 años e incluso decesos improductivos en este ejercicio pero igualmente trascendentes por la magnitud del currículo del finado, como fue el caso de Prince. Al margen de ese sesgo fúnebre, al que tendremos que irnos acostumbrando por una cuestión meramente generacional (las hornadas de músicos ilustres que se dieron a conocer en los 60 y 70 del siglo pasado frisan los 70 u 80 años), alentador -en estos casos- de obras de gran peso específico, hay tendencias que deben recaer en el debe del año que terminó hace un par de semanas. La preeminencia de la música negra y de la electrónica como materias en continua regeneración, aptas incluso como tablas de salvación para músicos ajenos a sus coordenadas pero necesitados de liftings sonoros creíbles, es una de ellas. En el primer apartado (que tanto influyó a los últimos Lambchop o Bon Iver) hay que consignar la pujanza de un fermento hip hop que, más allá de Kanye West, alumbró discos como los de Danny Brown, Anderson .Paak, Kate Tempest, Kendrick Lamar o los veteranos A Tribe Called Quest. Sin olvidarnos de la confirmación de Beyoncé como fuerza motriz clave en esa encrucijada sonora entre rap, R’N’B y soul rock, por cuanto su sextó álbum medró con más determinación que nunca entre nutrientes tan diversos. En el segundo, significativa fue la fascinante reconversión de Antony Hegarty en Anohni, de la mano de la electrónica de Hudson Mohwake y Oneohtrix Point Never, al margen de entregas más previsibles Hecker o los incombustibles Underworld. En nuestra próxima entrega abordaremos parte de lo más destacado en el ámbito estatal y local, junto a nuestra habitual lista de recomendaciones, no sin antes resaltar el indie rock de filiación noventera de Scott & Charlene’s Wedding, Car Seat Headrest, The Trouble With Templeton o Parquet Courts, el folk rock y la americana de discos tan notables como los de Okkervil River, Kevin Morby, el mejor Cass McCombs, Case/Lang/Veirs, Damien Jurado o Angel Olsen, el chispeante pop de tiralíneas de Teenage Fanclub o The Lemon Twigs, los tratados soul de Michael Kiwanuka, Myles Sanko o Charles Bradley o la magnética heterodoxia de Warpaint y Orchestra of Spheres.

GASTRONOMIA: DE NÁPOLES A PORTO

EMILI PIERA: La cocina italiana, junto a la china –Italia y China cruzan sus destinos varias veces sobre la línea de los siglos e ignoro, por completo, porque sucede así, pero sucede–, estas dos cocinas, digo, son las más extendidas y mistificadas del planeta. Sólo en un buen restaurante napolitano como La Cantinella (963 251 422), uno se reconcilia con la extraordinaria sabiduría, pulso y amor a los buenos productos que es patente en la gran cocina italiana. La responsable de tal grado de excelencia es la mamma de este local que se ocupa de todos los aspectos de la cocina, desde los aperitivos hasta los postres y los licores. Un día llegué a La Cantinella y me enseñaron unos bonitos tomates volcánicos que tenían una especie de punta o mugroncillo. Cuando llegan estos materiales de excepción, los primeros en saberlo son los clientes. Fui con la familia a La Cantinella y elegimos el menú de 40 euros que incluía varios aperitivos deliciosos: las sardinas rebozadas rellenas de pasas y piñones, las croquetas, el carpaccio ahumado de pez espada con brotes y rúcula y la burrata con tomate, funghi porcini y berenjena. Seguimos con dos bandejas de pasta: en una dominaba la salsa de tomate y llevaba sepietas y alcachofas (nada que ver con el engrudo que sirven por ahí) y la otra llevaba nata, pero qué equilibrio y sencillez en el tratamiento del producto. Platos como el pescadito frito sólo se preparan por encargo porque dependen muy estrictamente de la oferta en el mercado. Pedimos para beber un Pandolfo de San Giovese que estaba rico. Luego cada cual se pidió su postre pero creo que yo acerté más que otros con una especie de tarta de Santiago, pero más jugosa y con la almendra molida gorda y un limoncello, obra personal de la cocinera ya que además de limón, lleva lima, naranja y mandarina. Sigue la resaca de Navidad y Reyes y voy abriendo, poco a poco, los vinos que no cayeron en las celebraciones. Enzo d’Anna y María Amodeo, restaurante la Cantinella (Foto: García Poveda). Por ejemplo, un magnífico Erea da vila de Manzaneda (y otros pueblos de su entorno), un blanco gallego, muy distinto de los albariños y ribeiros, que se cría en barricas de roble durante diez meses. También he probado dos nuevos vinos de Castellón elaborados, por Castells i Montoliu, con uvas de Vilanova d’ Alcolea y Torre d’ En Doménech: Siull y L’encanteri, ambos tintos y los dos correctos, mejor el primero, a mi juicio. En la misma feria compramos un queso de oveja de Formatgeria La Planeta de Xert. Está bueno. 669 747 697. Toda la facilidad que la cocina italiana tiene para hacerse un sitio entre nosotros son complicaciones para dar con un local, próximo o lejano, que sirvan alguna especialidad portuguesa. De Portugal, les hablaré en la próxima colaboración, concretamente de Porto, Guimaraes y Braga, pero les anticipo una historieta curiosa. Buscábamos un restaurante en la zona de la Ribeira (fluvial) de Porto con la ayuda de una guía Lonely Planet (y la Michelin). Los dos restaurantes que pintaban mejor estaban cerrados y el que se llamaba Bacalhau (nombre explícito como pocos), de reformas. Empezamos a pensar que la Michelin tal vez era gafe, luego veríamos que no. Así pues, buscamos otra cosa no muy alejada de la iglesia de San Francisco que tiene el mejor barroco de Portugal (y allí, como aquí, tienen donde elegir) y dimos con un restaurante, con una terraza pequeña y coqueta (aunque nosotros comimos dentro porque hacía fresco) que se llamaba como la calle en la que está: Adega de San Nicolau. Probamos unos bolinhos (croquetas) de bacalao, un bacalao a lagareiro y, las tripas a la moda de Porto, que son una variedad de callos, bastante cercana a los callos de La Coruña, pero con judías en vez de garbanzos. Rotundos, sabrosos y servidos en las generosas porciones (una cazuela entera) habituales en Portugal. Precios muy asequibles. Teníamos a nuestro lado al típico español pelma y sobrado, de los que jamás dudan de su encanto y campechanía dando lecciones de historia no solicitadas a un auditorio (involuntario) de camareros y comensales. A los camareros se les escapaba alguna sonrisita compatible con el respeto debido al cliente. Cuando dejábamos el local, me acerqué a ellos y les dije: “Nos, tambem somos espanhois, mas nao como ele”. Solo faltaría que nos confundieran.

3%: EL PROYECTO BRASILEÑO DE NETFLIX

EDGAR B. DE MURCIA: Netflix tiene un modelo de negocio muy definido del que ya hemos dado cuenta aquí en alguna ocasión; una de sus principales características es que, no sólo se dedica a desarrollar producciones estadounidenses para luego distribuirlas por el mundo, sino que busca proyectos en los países en los que está presente y los financia para convertirlos en productos con su sello. Esto permite diversificar la oferta de la network y le da un halo de heterogeneidad muy interesante. No todo va a ser “yippie ki yey, motherfucker” o “hasta la vista, baby”, ahí fuera hay creativos de todos los credos y colores que tienen muy buenas ideas con gran potencial y sólo necesitan un buen mecenas que les dé el empujón; algo que la cadena sabe muy bien. 3% es fruto de este modelo. En 2009 se hicieron tres episodios que hoy pueden verse en youtube de forma gratuita. La serie, creación de Pedro Aguilera, debió gustar tanto a Netflix, que ha contratado la producción de una temporada. Ocho episodios que, como ya habréis adivinado, no narran las andanzas de políticos buscando su comisión por la adjudicación de contratos públicos; nada más lejos de la realidad; 3% es una especie de Juegos del hambre a la brasileña dirigida por César Charlone, donde todo el mundo vive en chabolas ruinosas menos un pequeño porcentaje de la población. Los habitantes de esa “Ciudad de Dios” tienen la oportunidad de acceder a una maravillosa isla paradisíaca donde tendrán una vida llena de confort y alegrías a costa de los pobres desgraciados que malviven en tierra firme. En suma, una serie distópica donde los personajes deben luchar por salir de la perpetua necesidad y marcharse hacia un mundo donde no volver a pasar hambre y convertirse en fashion victims; algo para lo que por lo visto, hay que valer.

GALERÍA FOTOS I ENCONTRE «ELS CAMINS DE LA FICCIÓ»

TURIA: El I Encontre “Els camins de la ficció” sirvió para hacer una radiografía del estado actual del sector audiovisual con la asistencia de los principales productores, directores y guionistas de la Comunitat Valenciana en un acto organizado por Cartelera Turia y ACICOM. Era la primera vez en muchos años que distintos agentes del audiovisual valenciano se reunían para hablar de proyectos y de creación. Todos coincidieron en la necesidad de interaccionar más como sector.