Cartelera Turia

EDITORIAL: MÁS DE LO MISMO

TURIA: Hace ya casi quince años que Francisco Camps fue investido por primera vez presidente de la Generalitat Valenciana. Lo hacía tras arrollar a la izquierda en unas elecciones que ganó con mayoría absoluta y con un suspiro de alivio casi generalizado, incluidos no pocos progresistas, que veían en su apariencia austera un contrapunto al desmadre inaugurado en la política valenciana por Eduardo Zaplana. Entre las pocas voces discrepantes, que no veían en las diferencias entre ambos dirigentes del PP más que una lucha interna en el seno del partido, estuvo la Cartelera Turia que en uno de sus editoriales de aquella época –tres meses después de su toma de posesión- ya advertíamos que su nombramiento no iba a depararnos otra cosa que “más de lo mismo”. Mucho ha llovido desde entonces y hoy es difícil encontrar alguna voz que defienda al ex presidente, incluso entre aquellos que en su día lo apoyaron. Y menos todavía después de que su ex vicepresidente Ricardo Costa no haya dudado en señalarle ante la Audiencia Nacional como la X última de un entramado de corrupción que convirtió al PP de la Comunidad Valenciana en uno de los pozos ciegos más podrido de los últimos tiempos. El supuesto milagro valenciano que Camps pretendía encarnar no fue más que una cascada de falsos grandes proyectos, que prácticamente colapsaron las cuentas de la Generalitat y la economía valenciana, mientras se extendió una red mafiosa de corruptelas millonarias que hinchó ilegalmente las finanzas del PP y de los amigos más cercanos de este partido. Superar esta fétida herencia nos costará mucho a los valencianos. Y sobre todo le costará mucho a ese presunto nuevo PP con el que Isabel Bonig aspira a recuperar el gobierno autonómico. El enrocamiento de Camps en el Consell Jurídic Consultiu se encargará de mantener vivo ese lastre. Lo mismo que harán la retahíla de causas judiciales en curso y que seguirán generando ríos de tinta en los próximos meses. O la presencia en el Senado de Adela Pedrosa a quien Costa también acusa de conocer toda la trama durante su cargo como secretaria general del PP en la Comunidad Valenciana y de haberse beneficiado de ella para su candidatura en 2007 a la alcaldía de Elda. Por no hablar de las salpicaduras al también ex presidente Alberto Fabra y hasta a la propia Bonig, puesta bajo los focos por la comisión que, según las declaraciones de Costa, entregó la empresa Secopsa a la caja B del partido. Hoy, cuando solo supuestos periodistas de ultratumba como Arcadi Espada salen en defensa de un Francisco Camps al que no dudan en abandonar hasta los más acólitos de antaño, podríamos decir aquello de que nosotros ya lo habíamos dicho en su día. En cualquier caso, eso no es ningún consuelo. Entre otras cosas porque, encima, nos quedamos cortos para todo lo que se avecinaba.   Foto: García Poveda.

FAM DE FEM: EMPALMADOS EN RIGANSKIDDY

CURRITA ALBORNOZ: Mi madre, la hippie, siempre me puso en guardia ante el mandato de género, esa losa que pesa sobre nosotras para que asumamos nuestro adjudicado lugar en el mundo. Pero lo cierto es que servidora nunca se ha llevado demasiado bien con el dichoso mandato. Más por despiste que por sus enseñanzas, lo reconozco. Esta Nochebuena, por ejemplo, me hice el firme propósito de preparar una cena especial. Nada del otro mundo, porque mi sueldo por horas no da para mucha nouvelle cusine, solo unas gambitas –congeladas, claro- para mi nuevo chico que me había prometido una botellita de Moët Chandon. Pero cuando Felipe VI apareció en la tele para darnos su discursito anual caí en la cuenta de que mi novio estaba a punto de llegar y que el suculento marisco seguía en la nevera. Total, que salí como una exhalación a descongelar las gambas. En mi desesperación cocinera una cosa me llevó a otra y fue así cómo me acordé del drama que viven en Ringaskiddy. No con las gambas que en este pueblecito pesquero irlandés no creo que sean ningún problema, sino con los empalmamientos. La culpa es de  la contaminación, que está convirtiendo en una pesadilla las vidas de sus vecinos desde que hace veinte años se instaló allí la empresa farmacéutica Pfizer, convirtiendo el lugar en el principal centro de producción de viagra. Desde entonces un extraño fenómeno  afecta a los lugareños varones: se pasan la vida en una perpetua erección. Los vecinos achacan el caso a algún tipo de fuga en la planta, algo que la empresa, por supuesto, niega. Pero lo cierto es que en Ringaskiddy todos los machitos andan con el aparatito disparado. Hasta lo perros, que resultan todo un espectáculo verlos paseando por las calles del pueblo. Al principio, el tema se vivió como una anécdota simpática, que atraía el interés de los periodistas y les regalaba más de una sorpresa erótica. Por no hablar de lo encantados que estaban algunos con este extraño poder que les asemejaba a los superhéroes de Marvel en versión sicalíptica. Tratándose de tíos, ya se sabe: sentirse los más machotes de la verde Irlanda, parecía un privilegio envidiable que no estaban dispuestos a cambiar ni por la pinta de Guiness mejor servida del mundo. Pero al final ir todo el día con el pito tieso imagino que tarde o temprano acaba por ser un incordio. Sobre todo si vistes vaqueros ceñidos, supongo. Y es que no dejamos de ser animales de costumbres y por muy seductoras que puedan resultar algunas situaciones al final se acaba imponiendo aquello de que lo mucho cansa. Lo cual a su vez me recordó el caso de un anciano británico estudiado por Roy Levin, un experto en medicina sexual de la Universidad de Sheffield. Al parecer al buen hombre le diagnosticaron un problemilla de próstata que su médico propuso atajar con fármacos y el uso complementario de un estimulador anal para disminuir la inflamación. La sorpresa llegó cuando al aplicarse el masajeador comenzó a sentir unos orgasmos de tal intensidad como nunca antes había gozado. Más aún, no se sabe si por seguir rigurosamente la prescripción facultativa o por la afición que le despertó aquella sublime sensación, la cuestión es que la terapia se transformó en una adicción que le obligaba a llevar puesto permanentemente un preservativo para controlar sus eyaculaciones. Al final, aquellos orgasmos le llegaban en cualquier momento y situación, dejándole su actividad cerebral hecha un auténtico caos. Finalmente, para recuperar su normalidad, el hombre no tuvo más remedio que ponerse en tratamiento para desengancharse de tan excitantes masajes anales. Ensimismada con estos pensamientos en la cocina, acabó pasando lo que tenía que pasar: se me fue el santo al cielo, las puñeteras gambas se me quemaron en la sartén, me llenaron la casa de humo y terminaron transformadas en un bocado intragable que arruinó mi Nochebuena. Conclusión: ¿debería obedecer a mi mandato de género y convertirme en una responsable ama de casa? Pues no, porque al soso de mi chico se le olvidó aquella noche el Moët Chandon. Así que en lugar de aprender a cocinar estoy más tentada en regalarle para Reyes uno de esos estimuladores anales y yo buscarme otro novio. O novia, claro.    

GRACIA QUEREJETA RODARÁ UN CORTOMETRAJE EN L’HEMISFÈRIC

Gracia Querejeta: “A través de este corto cinematográfico, el Hemisfèric celebrará su aniversario con una historia cargada de sueños y emociones”. La pieza titulada ‘Canasta’, es uno de los principales atractivos del XX aniversario del Hemisfèric. La Ciutat de les Arts i les Ciències ha programado durante todo el año diferentes acciones. La Ciutat de les Arts i les Ciències, de la mano de su director general, Enrique Vidal, ha presentado esta mañana las principales actividades programadas con motivo del XX aniversario del Hemisfèric. Aprovechando esta importante celebración, se van a realizar diferentes acciones entre las que destaca la creación de un corto cinematográfico conmemorativo del Hemisfèric que será dirigido por la directora española de cine, Gracia Querejeta. Titulada “Canasta”, la pieza audiovisual pretende transmitir una mirada única sobre la vida del Hemisfèric como elemento inspirador y protagonista emocional del mundo cinematográfico. Durante la presentación de esta mañana, Querejeta ha señalado que “a través de este corto cinematográfico, el Hemisfèric celebrará sus XX años con una historia en la que se aúnan la emoción y las ganas de descubrir el mundo de su joven protagonista”. La directora ha indicado que “el ojo del Hemisfèric me parece que es símbolo para guiar a Aurora durante su adolescencia. Ella va a luchar por sus sueños, a pesar de que a veces los padres nos empeñemos en dirigir la vida de nuestros hijos. Aurora tiene clara su vocación y eso la hará fuerte». Por último, Querejeta se muestra muy ilusionada de poder formar parte de este homenaje que la ciudad de Valencia rendirá a este espacio tan especial que define tan bien la personalidad de esta bella ciudad. Concurso de Cortos Jóvenes Talentos Otra de las acciones previstas para celebrar estos 20 años de historia del Hemisfèric es la convocatoria del I Concurso de Cortos para jóvenes talentos FÈRIC. Está dirigido a diferentes públicos como pueden ser aficionados al cine o a la fotografía, así como a jóvenes estudiantes con inquietudes audiovisuales. El corto ganador, premiado con 2.000 euros, se proyectará en el Hemisfèric a finales de año. El concurso, que se prolongará de mayo a noviembre de 2018, tiene como finalidad aportar un valor añadido a la imagen del Hemisfèric con especial incidencia en el mundo científico y cultural, una de las características de la Ciutat de les Arts i les Ciències. Cartelera Turia

À PUNT EN EL PUNTO DE MIRA

VERÓNICA PUIG: El otro día, que era mi cumpleaños, vinieron mis padres y mi hermana pequeña a comer a casa. Cociné yo. Creo que quedó todo muy bien, aunque la tarta me salió un poco torcida. Tomando ya café, salió en la conversación la que se presume próxima apertura de À Punt, la nueva televisión autonómica. Aunque asistí perpleja al cierre abrupto de Canal 9 (tenía 20 años), le pedí a mis padres que me pusieran al día de todos los antecedentes de la que fue la Radio Televisión Valenciana, desde su apertura en el año 1989. Todo esto viene a cuento porque no paro de leer y escuchar ataques, políticos y mediáticos, contra À Punt a medida que se aproxima la fecha de las emisiones televisivas, anunciadas para la primavera, y el inicio de informativos en la radio autonómica. De todo lo leído y escuchado he llegado a varias conclusiones. La primera es que existe un interés claramente político para que la nueva etapa no se ponga en marcha. Esta postura la lidera descaradamente el Partido Popular de Isabel Bonig (por cierto, me la encontré el otro día en los cines Lys entrando a la proyección de El instante más oscuro, exaltación nacionalista británica en torno a la figura de Churchill, mientras yo fui a ver 120 pulsaciones por minuto. Me interesaba conocer la problemática en torno al SIDA durante los años noventa), que se ha escondido bajo las piedras durante la celebración de uno de los tantos juicios de la Gürtel, ahora en la Audiencia Nacional. El PP quiere que la Generalitat surgida de las urnas en mayo de 2015 sea totalmente invisible. Pero, sobre todo, que no aparezcan otras piezas de la Gürtel u otros casos de corrupción, como el caso Taula, Cooperación, Fórmula 1, etc. Tampoco Ciudadanos está por la labor, más desde que en el grupo parlamentario autonómico se partió por la mitad, con la expulsión de Alexis Marí y tres diputados más al grupo mixto. Ahora es Toni Subiela –que fue paracaidista antes que diputado- el encargado de dar leña al mono, o sea, a À Punt. Y luego está todo el aparato de medios de comunicación cuyas empresas tienen intereses en el sector radioeléctrico. Periódicos que tienen en propiedad “tedetés” cutres o emisoras de radio que no valen un pimiento, sea dicho con el respeto que me merecen los profesionales que trabajan en dichos medios. La frase que repiten todos, de forma interesada, es esa tan demagógica de “que existen otras prioridades sociales antes que invertir unos 50 millones de euros anuales en À Punt y que no es necesaria una televisión autonómica”. “Murcia, Madrid, Aragón, Extremadura, Asturias, etc., la tienen. A la Comunidad Valenciana, con lengua y cultura propias, que le den”, me decía el otro día un taxista (llegaba tarde a un examen) que llevaba en el espejo retrovisor una enorme bandera valenciana coronada. Hoy me he puesto muy seria. Es que no me salió bien el examen. Verónica Puig

EL IVC acoge el 2º encuentro anual de filmotecas del Estado español

El director general del Instituto Valenciano de Cultura, Abel Guarinos, ha inaugurado el segundo encuentro anual de filmotecas españolas, que se celebra en la Filmoteca de València el 12 y 13 de febrero. En la inauguración del acto ha participado también el director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del IVC, José Luis Moreno. En su intervención, el director del Instituto Valenciano de Cultura ha señalado que «este encuentro es una oportunidad para celebrar los treinta años de la Filmoteca valenciana y para establecer lazos con el resto de las filmotecas del Estado español, creando sinergias y proponiendo nuevos proyectos en común». En este encuentro participan directores y responsables de departamentos de Filmoteca Española, Filmoteca de Catalunya, Filmoteca de Andalucía, Filmoteca de Extremadura, Filmoteca de Albacete, Centro Galego de Artes da Imaxe, Filmoteca de Cantabria, Filmoteca de Castilla y León, Filmoteca de La Rioja, Arxiu del So de Mallorca, Filmoteca de Murcia, Filmoteca de Zaragoza y Filmoteca de Navarra, además de la Filmoteca valenciana.  Estas jornadas profesionales se centran en debatir y en analizar los problemas comunes, estudiar proyectos de colaboración e intercambiar ideas sobre la gestión y el funcionamiento de las filmotecas actuales y sobre los retos de futuro en un mundo marcado por las nuevas tecnologías y la cultura digital. El primer encuentro de carácter anual de filmotecas españolas se celebró en febrero de 2017 en la Filmoteca de Catalunya con motivo del quinto aniversario de la creación del nuevo edificio de la institución en el barrio del Raval en Barcelona. El segundo encuentro anual se organiza en la Filmoteca de València con motivo de las celebraciones de los 30 años de su creación y puesta en marcha, que se iniciarán en septiembre de 2017 y continuarán hasta abril de 2018. Cartelera Turia

FÚTBOL FEMENINO EN MESTALLA

Rescatamos un interesante artículo de Alfonso Gil en su sección El miedo del guardameta ante el penalti, publicado en Turia hace alguna semanas. Seguramente como consecuencia del desconocimiento general de nuestros representantes en Les Corts y del particular de la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, todos ellos se metieron hace un par de semanas en un charco innecesario. En su afán de mostrar su apoyo a la mujer y al fútbol femenino, el parlamento valenciano instó a que el encuentro de Liga Valencia-Levante se disputara en el campo de Mestalla. Para ello recurrió nada menos que a una declaración institucional en uno de los escasos ejemplos de unanimidad de los últimos años entre todos los grupos. Probablemente el asunto merecía un consenso que solo el mundo del balón es capaz de concitar. El césped sobre el que se debía jugar el encuentro se convertía en un factor clave, según nuestros representantes públicos, para evitar discriminaciones y “promover la igualdad en todas las esferas de la sociedad y más en aquellas en las que habitualmente el carácter de género ha padecido más distinciones”. Previamente, la vicepresidenta había tenido a bien pronunciarse al respecto y mostrar su preocupación por que el Valencia CF reservara Mestalla tan sólo para su equipo masculino, cuando es un club que tiene dos primeros equipos, y recordó el éxito que supuso la presencia de 17.000 personas en las gradas en el partido del año anterior, algo que para ella reflejaba un paso adelante en la senda de la equiparación. Conocidas las posturas institucionales, el Valencia se molestó sobremanera y argumentó algunos de los motivos por los que no se iba a jugar en Mestalla. Entre los no explicitados se pueden encontrar el no hacerlo por cuestiones deportivas relacionadas con el equipo masculino, la preocupación por preservar el césped, la hipotética negativa del entrenador (también el del masculino), o los casi 30.000 euros de gasto que supone la apertura del estadio. Lo que sí esgrimió públicamente el club fue una serie de cuestiones técnicas sobre las que nuestros diputados no tenían ni pajolera idea y que, sin embargo, no les han impedido subirse en marcha al tren de la causa igualitaria. Horarios fijados previamente por la Liga de Fútbol Profesional, la imposibilidad de que coincidieran el equipo masculino y femenino un mismo fin de semana en el estadio o no hacer coincidir la hora de dos partidos del Levante, son algunos de esos inconvenientes. El Valencia dio réplica en un comunicado en el que explicó su apoyo al fútbol femenino. Ni este club, ni el Levante, al que no le llovieron palos porque jugaba fuera de casa, necesitan justificar su implicación en el fútbol femenino. Sus equipos cuentan con buenas jugadoras, remuneradas con salarios dignos y con facilidades para compatibilizar la práctica del fútbol con otras actividades en una línea de progresión reseñable en los últimos años. El Valencia participa en un proyecto de lucha a favor de la igualdad de género a través de Naciones Unidas y ambos clubes juegan en una Liga auspiciada por una empresa como Iberdrola y que ofrece tres partidos, tres, por televisión cada fin de semana y cuyo seguimiento por parte de sus señorías desconozco. El Valencia incluso se preguntó si la Administración invierte más que el propio club en el apoyo al deporte femenino e invitó a todos los diputados a presenciar en directo el derbi, sin que ninguno de los firmantes hiciera acto de presencia (era puente). Nadie puede negar que el deporte femenino necesita más apoyo, inversión y reconocimiento, pero tampoco se puede cuestionar el crecimiento a todos estos niveles. Solo hay que echar la vista atrás sin necesidad de fijarla demasiado lejos. Los avances han sido exponenciales y, aunque queda mucho por recorrer, no se puede caer en el simplismo de que la apertura de un estadio se convierta en la medida de algo. Las instituciones juegan un papel cada vez más importante en el apoyo a la mujer en todos los aspectos y en el deportivo no es menor; además su voluntad está acompañada de hechos, pero los brindis al sol no aportan casi nada. Además, sus planteamientos en este caso se han circunscrito al ámbito del deporte profesional, en el que se manejan parámetros diferentes al del ámbito público. Se trata de distancias que, con muy buen criterio por cierto, fueron marcadas por el Gobierno actual desde su llegada al poder en contraposición a las políticas no muy adecuadas de la etapa anterior. Clubes como el Valencia o el Levante trabajan bien en el fútbol femenino y por eso ahora el de Mestalla ha acogido con malestar una propuesta pública tan poco meditada como afortunada. Alfonso Gil

FICAE CELEBRA SU 4ª EDICIÓN PROYECTANDO 80 CORTOMETRAJES

El Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades se celebrará del 23 de febrero al 3 de marzo.   FICAE – Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades  es un festival único en el mundo ya que trata la enfermedad en todas sus variables y desde múltiples perspectivas. Bajo esa premisa, uno de los objetivos clave del festival es el de derruir los estigmas que padecen muchos pacientes en su entorno mediante el lenguaje universal del cine y el arte. FICAE también estimula el diálogo y la reflexión en torno a las distintas patologías y sus contextos. Organizado por la Universitat Politècnica de València y la Asociación VINCLES, FICAE encara su cuarta edición que se celebrará del 23 de febrero al 3 de marzo en varias sedes de València. Casi 1.700 películas de 108 países distintos se inscribieron para participar este año, pero finalmente han sido 80 cortometrajes los que se proyectarán tanto en las secciones competitivas como las paralelas, provenientes de países como Estados Unidos, España, México, Irak, Francia, Eslovenia, Serbia, Bulgaria, Rusia, Irán, Dinamarca, Chile o Suecia, entre otros. FICAE propone narrativas que tratan sobre las percepciones y emociones de quien padece la enfermedad, las diversidades patológicas y sus consecuencias, los estigmas sociales y familiares de los pacientes, la figura de aquellos que los cuidan, los contextos sociosanitarios… Es por ello que los cortometrajes que forman parte de la Sección Oficial a competición están divididos en ocho bloques temáticos: Cáncer, Memoria, VIH-Sida, Psique, Parkinson, Cuidados (la figura del/la cuidador/a), Contextos sanitarios y Miscelánea (otras enfermedades). Las proyecciones de estas películas se realizarán del 28 de febrero al 3 de marzo en el IVAM (C/ Guillem de Castro, 118), sede oficial de 4FICAE, en sesiones de mañana y tarde, normalmente acompañadas de mesas de trabajo y debate con especialistas. Como novedad de este año se ha incluido una sección a competición: Sección DMD, con el título «La muerte buena», apoyada por la asociación Dret a Morir Dignament – Comunitat Valenciana, que se celebrará el lunes 26 de febrero en el Octubre Centre de Cultura Contemporània, de 18 a 21 h. Además de varias secciones paralelas que completan la programación de FICAE, el festival también cuenta desde sus inicios con una parte artística muy importante. Las intervenciones que se realizan en el Campus de la UPV, bajo el título de «Presbicia» serán realizadas en esta edición por Diana Larrea y Ultranature y tratarán sobre los estigmas en torno a la salud mental. En el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero se llevará a cabo una exposición titulada «Epistemologías de la prevención del VIH/sida» que recorre más de 30 años de campañas de prevención del VIH y del sida a través de carteles y otros elementos comunicativos. En la Fundación La Posta se presenta, por segundo año consecutivo, la sección «Conversa(c)ciones«, una aproximación crítica y compleja a la experiencia de la enfermedad, con Anaïs Florin y Eva Fernández, bajo el título «Práctica artística y visibilización de relatos silenciados: el caso del taller CUERPOS EN LUCHA». FICAE se ha convertido en un festival de referencia y punto de encuentro experiencial tanto para cineastas y espectadores, como para la comunidad de pacientes, asociaciones, colectivos sociales y personal sanitario. Todas las actividades de FICAE son de entrada gratuita hasta completar aforo a través de previa acreditación. Cartelera Turia

GUSTAVO SALMERÓN: «TENGO A UNA GENA ROWLANDS EN CASA»

LAURA PÉREZ: Como si de dos estrellas de Hollywood se tratase, Gustavo Salmerón y su madre, Julia Salmerón, aparecieron en los cines Babel tras la proyección de la primera película del actor. Lo que entonces no sabían es que en pocos días les iban a nominar al Goya al mejor documental. La ternura y fascinación que logra desprender “Julita” tras ver Muchos hijos, un mono y un castillo es lógica y más que evidente. Si bien, en el divertido tándem que forman madre e hijo se observa cierta caracterización de sí mismos -como la nueva versión de Carmina Barrios y Paco León-, no podemos hacer otra cosa que dejarnos llevar por los personajes que han cobrado vida al salir de la pantalla. Julita llega sonriente, encantada de estar rodeada de sus hijos y ser el centro de atención, con una falsa modestia que resulta entrañable y arranca más de una carcajada. Madre e hijo se tienen admiración mutua y eso no lo pueden ocultar con sus bromas. Contra todo pronóstico, la protagonista se mantuvo al margen durante la rueda de prensa y fue Gustavo quien nos habló de las entrañas de este atípico documental. El actor y director madrileño, confiesa que empezó a rodar hace casi catorce años, él solo con una cámara casera de miniDV. “Quería contar la historia de España a través de la matanza del cerdo, pero no conseguía el relato que quería. Además, el montaje fue caótico, había muchísimas horas de material pero no estaba contento con el resultado”. Salmerón se dio cuenta de que tenía otro tipo de película en sus manos cuando vio el discurso que habían conformado sus grabaciones caseras. “Se habla de la crisis, de la historia, de la familia, de los sueños perdidos… Vi que había material para todo esto y quería hacer algo experimental donde poder mezclar géneros, pues es una tragicomedia y a la vez un documental que parece ficcionado. He descubierto además a mi padre como actor, está fantástico, y juntos funcionan como opuestos, pero son complementarios”. La película compite en salas con La Guerra de las Galaxias, se estrena el mismo día y lo tenemos complicado, comenta Gustavo. Su madre, más pesimista todavía, aseguró entre risas que no va a ir nadie a verla, “nos vamos a quedar solos, sin mono y sin castillo”.  Sin embargo, el director lanza su propósito y la nombra “la comedia de las navidades”, con más optimismo e ilusión. “En el festival de Karlovy Vary ganamos el Gran Premio del Jurado, pero me impresionó mucho la respuesta del público, se escuchaban carcajadas; en Toronto y EE.UU. ocurría lo mismo, se reían muchísimo. Nos ha pasado allí donde hemos presentado la película, la reacción de la audiencia es espectacular. Creo que tiene que ver con que es algo que no se ve tanto en el cine, que es la verdad. Es una película muy verdadera, tiene al personaje central de mi madre, que tiene una capacidad para transmitir que hace que traspase fronteras”. Salmerón mira a su madre: “Tiene mucha  presencia, algo que siempre he intentado hacer como actor, pero nunca he alcanzado su nivel. Mis padres, cada uno a su manera, tienen una naturalidad pasmosa; yo que pensaba que era el actor de la familia, resulta que lo eran ellos”. En el documental está de fondo la historia del país, pues se habla del franquismo, de la democracia y de temas políticos un tanto delicados, con confesiones por parte de la propia Julia. Gustavo apuntó que la historia de nuestro país está vista aquí desde el disparate, desde un lugar valiente por otro lado, pues se cuentan las cosas sin tapujos. “Es un retrato de toda una generación, y a su vez una búsqueda personal de los antepasados”. El director declara que con la película pretendía hacer un homenaje personal a toda una generación, a la que asegura que le debemos mucho, que hicieron lo que pudieron y a la que se les exige demasiado: “Nuestra generación tampoco está haciendo mucho más, es la eterna culpa que nos echamos de hijos a padres”. El papel de la mujer en la familia es algo muy potente que se aprecia en el film. “Las de aquella época eran mujeres muy fuertes” dice admirando a su madre, que asiente con la cabeza. “Tenían muchos hijos, algunos se les morían y estaban muy en contacto con la muerte”. Cuando le tocaba el turno de palabra a la madre protagonista, todo eran risas y comentarios espontáneos en la sala. Julia insiste en sentirse avergonzada de verse comiendo galletas en la pantalla y asegura que no le gusta el resultado final de la película de su hijo. “Tendré que decir que está bien porque esta él delante, pero yo no me gusto nada”.  Le preguntamos a Julia si se reconoce en la película y lo niega a regañadientes. “Bueno, él ha estado grabando toda la vida, con una cámara a cuestas, pero no pensé que iba a hacerlo público. Hubiera hecho otras cosas o al menos me hubiera puesto a régimen”. Su hijo le rebate: “tengo una gran actriz en casa, pero hubieras hecho lo mismo, ser natural”.    

JE SUIS «SEÑORA MAYOR»

Susana Fortes Si las trifulcas políticas alcanzaran sólo la mitad del estilo que han demostrado  Álex de la Iglesia y Elvira Lindo en su reciente polémica, este país quizá podría tener algún arreglo. Ya conocen los detalles. En una entrevista sobre su última película, el director  pronunció la  frase de la afrenta: “El talibanismo ese de que el cine es una cosa proyectada se lo dejo a señoras mayores y a gente muy seria”. En las  campañas de promoción suelen pasar estas cosas, sobre todo cuando son maratonianas. Tienes que parecer  ingenioso, divertido, provocador  y mordaz todo el tiempo. E inevitablemente acabas soltando alguna perla. Nos ha ocurrido a todos. Más o menos. La perla fue recogida del suelo por Elvira Lindo, medallista de oro en esgrima verbal. Y claro. Pasó lo que tenía que pasar. El hastag: “je suis señora mayor” se convirtió en trending topic. Lógico. Todos somos señoras mayores. Y si  no los somos aún, aspiramos a serlo algún día. Más que nada porque la alternativa siempre es peor. Las señoras mayores van al cine, por supuesto. También  a las presentaciones de libros, de eso puedo dar fe, y a las exposiciones de fotografía del Flaco. Llenan las calles de cualquier ciudad con boinas a lo Carmen Martin Gaite o sin ella, leen periódicos de papel, esa deliciosa costumbre tan old fashion, se sientan en los sofás de los cafés, los ojos inquietos, la mañana nublada. El invierno acechando detrás de las ventanas. Algunas viajan a sitios insólitos como las Islas Feroe o el Naranjo de Bulnes, por ahí me las he encontrado  con sus botas de goma, sus mochilas y sus crampones. La vida siempre ha sido una montaña difícil. El secreto es saber pertrecharse en función del terreno y del tiempo. Eso a una mujer mayor nadie se lo tienen que enseñar. Lo aprende por instinto de supervivencia,  no le queda otra. Los directores de cine también tienen que adaptarse a los tiempos y buscar su público en las plataformas digitales o donde puedan, esa es  otra ley de supervivencia. Pero sin empujar. No vaya a ocurrirles como a aquel señor de Pego que en un funeral de un familiar comentó consternado: – ¡Con lo joven que era y hay que ver la cantidad de gente mayor que no se muere ni a la de tres! Una octogenaria que tenía delante se volvió muy vivaracha y le respondió – Che, tú… a cadascum quan li toque. Pues eso. Hay que decir que Álex de la Iglesia reconoció el patinazo con mucho estilo a través de su cuenta de Twitter: “Me llamo Álex de la Iglesia y soy una señora mayor de 52 años. Hace un par de días, tras diez horas de entrevistas, metí la pata lamentablemente, y mi querida y admirada Elvira Lindo me lo recordó dejándome a la altura del betún, que es donde merezco estar por unos cuantos días”. Trasladar esa inteligencia para la rectificación a la arena política nos habría ahorrado unos cuantos quebraderos de cabeza.  Una utopía. Claro.        

EL DIRECTOR GENERAL DEL IVC VISITA EL RODAJE DE «TORNAR A CASA»

El director general del Institut Valencia de Cultura, Abel Guarinos, ha visitado en el Palau de la Música de València el rodaje del largometraje valenciano ‘Tornar a casa’, escrito y dirigido por Roberto Bueso y producido por Misent Producciones en coproducción con Mod Pictures y Kowalski Films. En su visita, Abel Guarinos ha estado acompañado por el director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del Institut Valencià de Cultura (IVAC), José Luis Moreno; el productor ejecutivo de la película, Fernando Bovaira; el director y guionista, Roberto Bueso, y el compositor de la música, Vicente Ortiz. Está previsto que el rodaje de ‘Tornar a casa’ dure cinco semanas y se ruede en diferentes localizaciones de la ciudad de València, así como en l’Albufera, el Saler, Alzira, Carcaixent y Algemesí. ‘Tornar a casa’ cuenta con una ayuda a la producción de largometraje del IVC en la convocatoria de 2016 por valor de 350.000 euros, repartidos en tres anualidades. ‘Tornar a casa’ narra la historia de Edu, un joven músico valenciano que vive en el extranjero y que vuelve durante diez días a su pueblo para asistir a la boda de su hermano. El retorno despierta en él la necesidad de recuperar todo lo que dejó atrás: especialmente a Alicia, la eterna novia de su mejor amigo. Roberto (València, 1986) cursó estudios de Filosofía en la Universitat de València. En 2007 realizó el Máster Iberoamericano de Guión de Cine, desarrollado por la FIA. En 2010 obtuvo la beca de la Fundación Borau para jóvenes cineastas. Durante ese tiempo estudió Dirección Cinematográfica en la ECAM. Ha dirigido el corto ‘La noche de las ponchongas’ (2014) como proyecto final de carrera. ‘Tornar a casa’ es su ópera prima. Fernando Bovaira (Castellón, 1963) ha estado al frente de la producción de películas de éxito, como ‘Los otros’ y ‘Mar adentro’, de Alejandro Amenábar; ‘La gran aventura de Mortadelo y Filemón’, de Javier Fesser; ‘Lucía y el sexo’, de Julio Medem, o ‘La lengua de las mariposas’, de José Luis Cuerda. Tras su etapa como director general de contenidos de Sogecable, fundó MOD Producciones en 2007, que se estrenó con la producción de ‘Ágora’, de Alejandro Amenábar. Desde entonces, ha producido películas como ‘Biutiful’, ‘Caníbal’, ‘Zipi y Zape y el club de la canica’ o ‘Regresión’, entre otros. Vicente Ortiz (Vall d’Uixó) es el compositor musical de ‘Tornar a casa’. Sus proyectos han sido galardonados con reconocimientos como el Premio Internacional de Composición Ciutat de Llíria, Millican Composition Award, Berklee Composition Competition y Steve Kaplan Award. Su trabajo como compositor y director de orquesta incluye películas como ‘Tom’s Dilemma’, ‘Pancho’, ‘La vida inesperada’ o ‘Cuerpo de élite’. Cartelera Turia