Cartelera Turia

EN MITAD DEL TÓRRIDO AGOSTO, » No tenim por»

URBANO GARCÍA:“No tenim por”, gritó la ciudadanía de una Barcelona abierta a pesar de haber sido golpeada por el terror. La Barcelona obrera, la burguesa y la canalla confluyen en su Rambla. Arteria europea, paseo y escaparate de una ciudad multicultural y tolerante. Esa Rambla – palabra de origen árabe- cauce seco que de estar colmatado por sedimentos arrastrados por periódicas riadas, ahora lo está por turistas. Entre heridos y asesinados en el brutal atentado hay ciudadanos de 35 países. Rambla. El término no puede ser más mediterráneo. De toda su cuenca, de todas sus orillas. El terrorismo yihadista intenta romper la convivencia para imponer su espiral de odio. Odio contra la tolerancia, contra la humanidad…. Nada que ver con una religión que profesan casi 1.500 millones de personas en todo el mundo. Mahoma y el islam son otra cosa, son la excusa. Como lo fue entre cristianos para la sangrienta Noche de San Bartolomé. Voltaire la tomo como excusa para hablar de la intolerancia religiosa en su poema épico La Henriada. ¡En 1723! Las luces de la Ilustración intentaban liberar el pensamiento del fanático corsé de la superstición religiosa. ¿Dónde están las ideas ilustradas en los países islámicos? Algunas de ellas afloraron en las primaveras árabes y fueron ahogadas en sangre por las dictaduras teocráticas en connivencia con los intereses occidentales. Poderoso caballero es don dinero. Algunas autocracias del petróleo alientan interpretaciones del islam, como la suní, próximas al yihadismo. ¿Por qué nadie les pide cuentas? EL MAL ¿Por qué unos jóvenes integrados en la sociedad en la que viven -una pequeña población catalana- sienten la pulsión de matar? No había ni marginación, ni paro, ni rechazo social. ¿O sí? No vivían en una banlieue a las afueras de una gran ciudad, sin servicios, sin contacto con otros mundos. Sus vidas eran como las vidas de muchos jóvenes de su edad. Con amores y desamores, aprendiendo a convivir con la frustración, con proyectos o ante la apatía de no tenerlos. “La banalidad del mal” que decía Hannah Arendt. Hasta que llegó un imán que no lo era, que era una coctelera de odio con un proyecto para sembrarlo. Un imán (?) que había pasado 4 años en la prisión de Castellón por tráfico de drogas, que visitaba con frecuencia la localidad belga de Vilvoorde, de donde han salido algunos de los yihadistas que han atentado en países europeos, que había sido rechazado como imán en otras mezquitas de Bélgica, hasta que logró colarse aquí en una. ¿Cómo se contrata a los imanes?, seguramente con unos pocos requisitos menos que con los que se fichó al párroco de Cuatro Caminos que utiliza el púlpito para sembrar el odio contra las alcaldesas de Madrid y Barcelona. LA DUDA Donde más golpea el terrorismo yihadista es en los países islámicos: 9 de cada 10 víctimas son musulmanes. ¿Guerra de sectas en el Islam? También. No sólo entre los tradicionales enemigos suníes y chiíes. Además está el wahabismo, mayoritario en Qatar y en gran parte de Arabia Saudí, nacido en el siglo XVIII, contemporáneo y en las antípodas de “las luces” europeas. Integrista, intolerante y que predica la yihad. Es la religión de la monarquía saudí. También lo es del Daesh/ISIS/EI. Según datos publicados por Wikileaks, gran parte de la financiación del yihadismo proviene de las teocracias árabes, amigas de EEUU y de los países europeos. En 2016, España vendió material militar a Arabia Saudí por más de 116 millones de €. Hay otros negocios además del fútbol. Son conocidas las buenas relaciones entre los Borbones y la dinastía Saud. Fin de la cita. Dudar es sano cuando nos venden verdades como motos. Cuando hablan de “magnífica” colaboración policial y nos enteramos de que los Mossos no están en la red antiterrorista. Cuando sabemos que desde Bruselas se pidióinformación sobre Abdelbaki y no se investigó. Dudar es sano cuando nos venden la unidad frente al terrorismo y lo que quieren es apoyo incondicional. Dudar es sano cuando el PP dice una cosa y hace otra. Pienso también en su compromiso con una financiación autonómica justa. Dudar es sano, lleva a la reflexión. Imagen de la película Los caballos de Dios, de Nabil Ayouch.(2012)

HUEVO DE COLÓN: DESMONTANDO A JUAN CRUZ

COCOLISO: COLUMNA de Opinión del escritor y periodista Juan Cruz en El País (10 agosto) titulada: “Lo de los nuestros no siempre es lo mejor”. En ella se refiere en su comienzo a lo que denomina “izquierda comunista o compañera de viaje” para trazar una serie de afirmaciones. Como nos han parecido muy discutibles –cuando no, falsas-, nos hemos puesto en contacto con una persona de su generación, que vivió o conoció los hechos que cita, para que le pueda replicar. Es un ex militante del Partido Comunista de España, entre los años 1969 y 1978. ANTE la invasión en agosto de 1968 por parte de la URSS de Checoslovaquia, tomando los tanques Praga, para acabar con el régimen aperturista que encabezaba el presidente Alexander Dubcek, afirma Cruz. “Entonces no teníamos ninguna duda. Los tanques rusos hicieron el camino que tenían que hacer”. NUESTRO invitado contesta que esto no es cierto. “El PCE criticó abierta y tajantemente la invasión de Checoslovaquia (solamente había que escuchar la emisora clandestina Radio España Independiente, órgano oficial de dicho partido), con Santiago Carrillo a la cabeza”. “AL POCO tiempo se unieron a las críticas los comunistas italianos y los franceses. No sé qué estaría haciendo entonces Juan Cruz cuando dice que ‘los compañeros de viaje asistíamos en silencio’. Sería él”. “PENSAMOS, como cinéfilos que éramos, que se ponía así punto y final a la Nueva Ola del Cine Checoslovaco, algunas de cuyas películas habíamos visto a través de los cine-clubs, con directores como Milos Forman, Ivan Passer, Jaromil Jires, Vera Chitilovà, Jiri Menzel. Varios se exiliaron. Forman triunfó en EE.UU. y otros fueron muy censurados”. MÁS adelante escribe el periodista: “Nos pasaba con la URSS, con Cuba, con Rumanía incluso, con las Brigadas Rojas, con la Baader Meinhoff, hasta con ETA… ¿Son los nuestros? ¡Algo bueno tendrán!”. “Aquí parece que ya ha perdido el sentido común, como diría Rajoy”, dice nuestro interlocutor. “PARA la inmensa mayoría de la izquierda española de los años setenta, las actuaciones criminales de las Brigadas Rojas siempre nos parecieron abominables. Es más, reflexionando sobre este fenómeno armado (hay más de un documental dedicado a ello), hemos llegado a la conclusión de que se trató de una lucha armada organizada y manipulada desde los poderes fácticos, para impedir a toda costa que cuajase lo que se denominó Compromiso Histórico”. “EN ITALIA existían grandes posibilidades de que el sector más progresista de la Democracia Cristiana encabezada por Aldo Moro y el PCI, con el mítico Enrico Berlingüer de secretario general, pudiesen llegar a un acuerdo para formar gobierno. En las elecciones de 1976, catorce millones doscientos mil italianos votaron a los primeros, y doce millones seiscientos mil a los segundos”.LOS demócrata-cristianos obtuvieron el 38% de los votos, mientras que los comunistas el 34%. El secuestro de Aldo Moro en mayo de 1978, tras asesinar a sus cuatro escoltas, durante 55 días, sin que los servicios secretos pudiesen ‘hacer algo’, y su asesinato, frustró estas expectativas y el rumbo de la historia cambió. Entonces, ¿por qué afirma Cruz que la izquierda comunista o compañera de viaje apoyaba a las Brigadas Rojas?”“LA BANDA de Baader Meinhoff en Alemania fue un fenómeno diferente al de Italia, pero a la izquierda a la que se refiere Juan Cruz tampoco le hacían ninguna gracia sus acciones armadas. Hay una magnífica película, R.A.F. Fracción del Ejército Rojo (2007), de Uli Edel, que explica muy bien este fenómeno político social”. “RESPECTO a ETA, que más se puede añadir. Hasta nos pareció equivocada la acción de asesinar al fascista Carrero Blanco, porque en el contexto de aquellos años poníamos por delante siempre la vía pacífica para alcanzar la democracia y las libertades plenas”. “NO VAMOS a decir que lloramos por su muerte, pero todavía recuerdo nuestra preocupación porque la voladura de su automóvil coincidió con la apertura del denominado Proceso 1001 contra varios militantes de CC.OO., con Marcelino Camacho al frente, quienes podían pagar el pato, porque la dictadura no distinguía demasiado entre unos opositores u otros”. “¿QUE LA URSS nos caía bien? Bueno, el cine de S.M. Eisentein, Dziga Vertov o Dovjenko. O el zapato de Kruschev en la ONU. O sus ballets. O sus deportistas. Y poco más. ¡Ah!, y abominábamos el realismo socialista que se cargó las vanguardias”. “¿Y QUÉ decir de la Rumanía siniestra de Ceacescu? En lo único que estamos de acuerdo es con lo de Cuba. La dictadura de Fidel Castro caía bien a los de izquierdas y a los de derechas, con Fraga Iribarne al frente. Tampoco parece ahora un motivo de preocupación. Los medios de comunicación, con El País a la cabeza, no son críticos”. “DE TODAS formas pienso que todas estas premisas falsas persiguen un objetivo en su artículo: ir a parar a la actual Venezuela. Y hace esta comparación tras ese párrafo de ¿Son los nuestros? ¡Algo bueno tendrán!: “¿Leopoldo López? Un terrorista, duro con él. ¿Ledezma en la cárcel? Algo habrá hecho. ¿Los venezolanos del exilio? Trastos de la CIA!”. “PIENSO que no se debería haber remontado a los años sesenta y setenta para criticar ciertas actitudes ‘comprensivas’ por algún sector de la izquierda con la actuación del régimen de Maduro, y meternos a todos en el mismo saco. Para ser fiel a la línea editorial de su periódico, que nos está machacando con Venezuela, Juan Cruz se ha metido en un auténtico berenjenal”.

EL REGRESO DE SPIDER MAN

ROMAN GUBERN: El estruendoso aterrizaje de Spider-Man: Homecoming, de Jon Watts, nos ha recordado oportunamente que los cómics y el cine fueron dos medios prácticamente coetáneos, que se retroalimentaron muy tempranamente, como demostró la fascinante obra pionera del dibujante Winsor McCay. Luego, en los años treinta, sus héroes dibujados saltaron a seriales baratos, en los que las astronaves de Flash Gordon se hacían con precaria hojalata. Pero la técnica digital ha permitido las fantasías audiovisuales sin restricción, incluyendo guerras espaciales y utopías y distopías sin cuento. Y en el centro de este mosaico han destacado los superhéroes voladores, como Superman, Batman o Spiderman. Este último, interpretado en la citada película por Tom Holland, nació en el universo del cómic norteamericano en 1962 a partir de un pretexto singular. Su protagonista adolescente sufría la mordedura de una araña radioactiva, lo que transformaba su identidad, de acuerdo con el canon del personaje uniformado (con el aspecto fantasioso de un arácnido) y volador, metamorfosis que transmutaba su mundo natural de montañas y precipicios en el universo urbano de rascacielos, mutándolo en simas de hormigón y de acero. En algunos análisis críticos acerca del comportamiento del personaje se propuso que sus extravagantes y dinámicas poses al saltar entre los edificios reflejaba las inseguridades psicológicas propias de su etapa adolescente. Sus saltos y cabriolas ofrecieron, en efecto, poses de gran plasticidad y a veces con connotaciones identitarias. Pero cuando este personaje fue transferido a la pantalla desde 1977, su imagen en movimiento destruyó aquella plasticidad corporal que sólo podía ofrecerse en las viñetas. Y en esas seguimos.

EDITORIAL: VERGONZOSA INFRAFINANCIACIÓN

TURIA: El Plan Económico y Financiero elaborado por la Generalitat ha puesto de manifiesto una vez más el grave problema de endeudamiento que viene arrastrando la Comunitat Valenciana. Según las previsiones de los técnicos de la Conselleria de Hacienda, el Consell podría cerrar el ejercicio de 2018 con una deuda acumulada cercana a los 46.000 millones de euros. El diagnóstico, con estos datos encima de la mesa, no puede ser más desalentador: de mantenerse por más tiempo esta situación resultará inviable el sostenimiento del autogobierno valenciano. El problema es especialmente sangrante porque si se analiza su naturaleza se puede comprobar cómo el 82% de esa deuda procede de los Fondos de Financiación de las Comunidades Autónomas, o lo que es lo mismo, se trata de préstamos contraídos con el propio estado central. Hasta finales del pasado año, esa deuda con el estado acumulaba unos 34.000 millones de euros. Estos datos ponen de relieve un segundo problema que resulta clave en este asunto. El endeudamiento con el estado central demuestra que sus actuales niveles están estrechamente ligados al gravísimo déficit de financiación que viene padeciendo la Comunitat Valenciana de las arcas del Ministerio de Hacienda y que de no afrontarse de una vez por todas obliga a nuestra autonomía a tener que seguir contrayendo préstamos con el estado hasta el colapso económico definitivo. El origen de este déficit está relacionado con el actual modelo de financiación autonómica que desde 2009 tiene congelada la financiación por habitante. Ante la gravedad de la situación, resulta imprescindible acometer una revisión del actual modelo de financiación, una reivindicación vieja que se suma a la indignación que todos los años se desata cuando se conoce la situación de agravio comparativo que supone para los valencianos los planes de inversión diseñados por el gobierno central. Hoy no estamos hablando de políticas de despilfarro y escaparate que caracterizaban otras épocas, sino de garantizar una financiación justa que permita asegurar unos niveles de asistencia básica acordes a lo que exigen sus derechos como ciudadanos. Pero además es necesario abordar la cuestión del endeudamiento para acabar con la espada de Damocles que pesa sobre la cabeza de nuestra autonomía. En este sentido, desde el Consell consideran imprescindible negociar con el estado, nuestro principal acreedor, una quita de la deuda que permite dar oxígeno a las finanzas autonómicas. Se trata de una propuesta basada exclusivamente en la voluntad política de las partes de alcanzar un acuerdo. Hace solo unas semanas el gobierno de Mariano Rajoy acordaba, con buen criterio, acometer una condonación de los préstamos entregados a Senegal y Mauritania. Solo intereses partidistas a corto plazo podrían explicar que el gobierno central rechazara buscar fórmulas que permitieran ejecutar una quita en la deuda de la Comunitat Valenciana. Pero cuando de lo que estamos hablando es de la sanidad, la educación y el bienestar de los valencianos, si esos intereses fueran los que finalmente imperaran, la cosa solo tendría un nombre: mezquindad.

JEANNE MOREAU: RETRATO DE UNA DAMA

DANIEL GASCÓ: Emocionalmente inestable y nada convencional, así se definen los personajes que Jeanne Moreau encarnó a lo largo de su dilatada carrera. Al principio despuntó como musa de la nouvelle vague, lo que la instalaba en el planeta cine. El mismo año en que François Truffaut la inmortalizaba en su tercer largometraje, Jeanne acudía al rodaje de un filme de Godard, Une femme est una femme (1961) para hacer un cameo. En una breve secuencia de ese experimento musical, Jean-Paul Belmondo la abordaba en un bar y le preguntaba: “¿Cómo va Jules et Jim?” A lo que ella contestaba con el título de otro film, el mismo que ambos habían protagonizado un año antes: “Moderato”. Moderato Cantabile fue su primer contacto con la obra de Marguerite Duras, amiga íntima con la que compartió penas de amor, lecturas y películas. En un debate sobre la “condición femenina” publicado en 1965 en las páginas de Le nouvelle observateur, la escritora le hacía la siguiente observación: “Jeanne, ¿no resulta contradictorio que ambas tengamos casa? Jules Dassin y Melina Mercouri llevan 10 años en hoteles. Nunca tuvieron piso. Han elegido vivir como amantes, mimar constantemente su conyugalidad, mientras que nosotras dos tenemos casa y estamos solas”. Moreau, sin embargo, no perdió el tiempo: se sabe que tuvo un romance con el actor, Lee Marvin, el diseñador, Pierre Cardin y los cineastas, Tony Richardson y Louis Malle. Se casó tres veces, siempre por periodos muy breves, la última vez a finales de los 70 con William Friedkin. Jeanne Moreau es una actriz que supo envejecer. Peter Brook dijo de ella que aceptaba simplemente la vida, y cómo ésta iba pasando por encima de ella. Bertrand Blier le brinda la escena más memorable y brutal de Los rompepelotas (1974). Hartos de compartir a una jovencita Miou Miou, que no siente nada, Gerard Depardieu y Patrick Dewaere tienen la genial idea de plantarse en la entrada de una cárcel de mujeres, en busca de alguien que gima. A su salida, una Jeanne Moreau de 46 años es agasajada. Pero la llevan en coche a comer y vomita a la vuelta. Pagan una habitación de hotel, le hacen el amor, viven una experiencia plenamente satisfactoria, pero a la mañana siguiente, ella se levanta, busca su bolso, saca una pistola y se dispara. Siempre dijo que lo de actriz nunca fue un trabajo, sino un don que había recibido. Louis Malle afirmaba que podía resultar casi fea y 10 segundos después encontrarla atractivísima. Pero esa cualidad de ser siempre ella misma, ser tan auténtica en imagen, superaba con creces las quejas de algunos directores de fotografía que se veían forzados a aplicarle mucho maquillaje y un buen foco de luz bajo el pretexto de que no era fotogénica. A diferencia de Brigitte Bardot, no era una chica de póster, una fantasía para adolescentes o una mujer inventada por los hombres. Su misterio, su yo inaccesible, residía en esa impresión de madurez que dejaba tanto en la vida como en la pantalla y esa libertad autoimpuesta. Ella solía explicar que cuando actuaba era el personaje y en cuanto decían corten volvía a ser ella misma. El secreto de actuar no es una cuestión de autenticidad. Trabajando con Truffaut cogió gusto al doblaje. “En ese caso – cuenta la actriz- los actores refunfuñan preocupados porque no van a encontrar a posteriori el mismo tono. Yo, sin embargo, considero que te ofrece la oportunidad de ir más allá. Como si la veracidad de la actuación no tuviera que ver con la creación. Como si actuar no fuera una mentira”. Además de interpretar en cine y teatro, dirigió tres películas, fue cantante y presidenta del Jurado de los festivales de cine más prestigiosos. En 1994 fue la única actriz francesa merecedora de una retrospectiva en el MoMA. Pudo ser la Sra. Robinson de El graduado (1968), que interpretó Anne Bancroft, aduciendo razones ersonales. Lo cierto es que la vida intensa de esta hermosa mujer, para bien o para mal, se interpuso en la elección de sus trabajos perdiendo papeles muy importantes. No fue tampoco la enfermera malvada de Alguien voló sobre el nido del cuco ni la partenaire de Kirk Douglas en Espartaco. Sin embargo, nunca paró. Pudimos verla recientemente en una película deliciosa, Una dama en París (2012), donde bordaba el papel de una vieja estoniana intratable, malhumorada, que se iba ganando progresivamente nuestros corazones a medida que descubríamos su vida privada. Ese mismo temperamento que la mantuvo viva le valió el sobrenombre de la Bette Davis francesa. El brillo de su figura se extiende a lo largo y ancho de la historia del cine, como en esa película terminal, Querelle (1984) donde Fassbinder la rodeaba de belleza masculina en un clima abiertamente homosexual, mientras entonaba Each man kills the thing he loves. Efectivamente, ahora que nos llega la noticia de su muerte tranquila, causada por razones naturales y sabemos el enorme poso que deja, podemos certificar que la paradoja de Fassbinder es cierta. Los hombres absurdamente destruyen aquello que aman, pero difícilmente olvidarán a una mujer como Jeanne Moreau.

CHARLIZE THERON Y LA IRRUPCIÓN DEL CINE DE ACCIÓN DE MUJERES

PAU VERGARA: El cine de acción anda falto de mujeres. Si eres calvo y te llamas Jason Statham, tienes más posibilidades de protagonizar una película que si llevas faldas y tacones. Y no es que el calvo sea un portento interpretativo, pero la testosterona gusta. Recientemente, Michelle Rodríguez (tuve la oportunidad de conocerla en el año 2000 en Nueva York porque era la compañera de piso de una amiga) se quejaba de que los personajes femeninos de acción no tuvieran el lugar que se merecen. Alguien podría argumentar con cierta razón, que nunca antes en la historia del cine han existido más actrices dando puñetazos que en todas las décadas anteriores. Desde Sigourney Weaver en Alien, una de las primera en demostrar que hay espacio para personajes femeninos en películas de acción y terror espacial, la fantástica Milla Jovovich protagonista absoluta de Resident Evil, la vampira Kate Beckinsale que encarna a Selene en la saga Underworld, Angelina Jolie, en Lara Croft , la dominicana Zoe Zaldana, que dejó su impronta en Piratas del Caribe y la adrenalítica Colombiana, sin olvidar a la Scarlett Johansson de Los Vengadores y más recientemente Ghost in the Shell, son algunos de los ejemplos que vienen a confirmar que, a cuentagotas, la presencia de mujeres en papeles protagonistas en películas de acción no ha parado de crecer. En este selecto club parece haberse colado, Charlize Theron, que con Atómica, de David Leitch (ver crítica esta semana) se reivindica como parte de esta tradición que se impone sin prisa, pero sin pausa. Hace mucho tiempo que la imagen de la marca Dior había dejado de ser tan solo un rostro bonito. La actriz sudafricana que emigró a Los Ángeles a mediados de los noventa, se ha convertido en una de las actrices más inteligentes, bellas y sensuales del panorama actual. El gran paso de su carrera, donde la descubrimos como actriz fue en La casa de las normas de la sidra, de Lasse Hallstrom (1999). Allí, junto a Michael Caine y Tobey Maguire dejaba claro que había venido para quedarse. En 2003 protagonizaba Monster, en un radical cambio de registro, algo que le valió un Globo de Oro a mejor actriz dramática y el premio Oscar a la categoría de mejor actriz. A partir de esta fecha complementaría pequeñas producciones, con grandes papeles en películas de orientación más comercial. La pudimos ver En el valle de Elah, de Paul Haggis (2007) y, posteriormente, junto a Will Smith en Hancock (2008). Siguió participando en películas como la inquietante La Carretera, de John Hillcoat (2009) compartiendo reparto con Viggo Montersen. Y la lista sigue con Blancanieves, de Ruper Sanders (2012), y Prometheus, de Ridley Scott (2012). En cuanto a películas de acción, hace tiempo que Charlize Theron forma parte de este club capaz de repartir leches como el calvo Statham, y persuadir con su sensualidad y su intensa mirada de ojos azules. Lo dejó claro en Aenflux, de Karyn Kusama (2005) y remató con Mad Max, Furia en la carretera, de George Miller (2015) y Fast and Furious 8, de F. Gary Gray (2017). Tiene pendiente de estreno tres películas más. Como se puede ver, su trayectoria es espectacular y no es para menos su presencia en Atómica en la que también figura como productora a través de su empresa Denver&Delilah. Todo hace pensar que este personaje puede tener una segunda parte. Estaremos pendientes de sus futuros trabajos. A ver si finalmente, alguien consigue quitarle el trono a Jason Statham, que ya va siendo hora. Y si es mujer, mucho mejor.

DE REPENTENTE, SAGUNT A ESCENA

ENRIQUE HERRERAS: De repente, llega el verano, y con él, una nueva edición del Festival Sagunt a Escena. La verdad, echo de menos la época en la que expresaba en estas (y en otras) páginas mi disgusto con el modelo de festival que se realizó a partir del triunfo del PP en el año 1995. Mi queja iba hacia la poca consideración política que tenía este importante (en potencia) festival frente a los “dichosos” eventos por entonces de moda. Y dicha consideración vino raíz de la politización (y posterior judicialización) de las reformas que acometieron los arquitectos Grassi y Portaceli.Tuvimos mala suerte, porque esto nos impidió realizar una discusión arquitectónica como Godot Manda. El resultado hubiera tenido, según opino, dos respuestas: 1) La promesa de no volver a realizar reformas de este tipo, en especial el nefasto tratamiento de las gradas. Y 2) A pesar de los pesares reivindicar el espacio porque, al fin de cuentas, un teatro se hace para ser eso mismo y no para ser ruinas. Con el tiempo me cansé de repetir lo mismo (¡En Sagunto, o se programa lo extraordinario o no es nada!), al mismo tiempo de elogiar a los distintos directores de Teatres de la Generalitat por el empeño de mantener dicho festival en contra de la tónica general política. Me cansé, pero también las circunstancias hicieron que la perspectiva cambiara. Desde la crisis ya no hacía falta criticar para pedir mejoras, sino, más bien, poner una velita cada lunes en San Nicolás para que, al menos, sobreviviera. Hizo efecto. Y a partir de la edición anterior, podemos hablar de una nueva etapa, y con la batuta de un, por fin, director artístico: Juan Vicente Martínez Luciano. Lo importante es que, ahora, sí que hay voluntad, y por ello celebro tanto el presente como un posible futuro (pero, cuidado, el espíritu señalado puede despertarse, y sin morriña). Esta energía continúa este año. La prueba es que se amplían los días de duración: entre los días 18 de julio y 8 de septiembre se presentarán 32 espectáculos de teatro, danza, música y circo. Es evidente que el centro neurálgico de la programación sigue siendo el Teatro, cuya programación se complementa con el Off Romà. La novedad en esta ocasión es que, además de la habitual la subida al castillo, la Glorieta y el Centro Cívico del Puerto de Sagunto, este año se cuenta con la incorporación del Centro  Cultural Mario Monreal, la Casa de los Berenguer y el Antiguo Casino del Puerto de Sagunto. Lo cual me llena de alegría nostálgica, porque recupera la estructura de los inicios, cuando el escenario era tipo griego y las piedras puntiagudas de los asientos. Y ya de lleno en la programación seleccionada hay que destacar que se busque un lema genérico. El de este año es “héroes y antihéroes”, una excusa para perfilar un programa con espectáculos que alcanzan, a priori, al olfato teatral. Grandes montajes (eso es en definitiva lo que pide este escenario) como Las Troyanas, dirigida por Carmen Portaceli –con Aitana Sánchez Gijón y Ernesto Alterio, como protagonistas-, Calígula, con una puesta en escena de Mario Gas, y La vida es sueño (Teatro del Temple) Por otro lado, seduce la cantante Silvia Pérez Cruz con el recital titulado Vestida de nit. Un punto especial que se introduce en el señalado sentido olfativo es la presencia de la compañía china Tao Dance Theatre. La danza también tiene su espacio con FIesta, un espectáculo creado desde la personal visión flamenca de Israel Galván. Siguiendo con el baile, pero con un sabor más contemporáneo y al mismo tiempo valenciano, nos encontraremos con Man Ray, de Taiat Dansa. Es muy subrayable que este montaje sea coproducción entre el Festival Grec 2017, Institut Valencià de Cultura, Ballet de la Generalitat y Sagunt a Escena 2017, es decir, que se unan esfuerzos, ideas y presupuestos. Además, el festival cuenta con un espacio para la ópera: La Brecha, dirigida por Paco Azorín. Y atención a la versión libre de Hamlet (Dead Hamlet), que presenta Sennsa Teatro Laboratorio. Cobra resonancia también la presencia valenciana (y en valenciano) en la que destaca la obra De Sukei a Naima, así como las reposiciones Hamlet canalla y El verí del teatre, dos obras que vimos y disfrutamos en el Teatre Micalet. No me olvido del Off Romà, y otras sorpresas que en todo festival siempre aparecen. No vemos en la subida del Teatro Postromano o en otros lugares. La reconquista de Sagunt continúa…

¡QUÉ PAÍS!

URBANO GARCÍA:Lo peor de las dictaduras no es tanto la censura que imponen como la ignorancia que siembran. Terminada la dictadura, es fácil suprimir la censura, pero la ignorancia ahí queda. Cuanto más tiempo dura más profundo es el atraso. Muchos de los debates que ahora tenemos ya fueron planteados en la II República. Algunos hasta se remontan a la Primera. Asignaturas pendientes que como piedra de Sísifo arrastramos durante décadas. Tal vez el territorial sea el debate más repetido. No hay más que leer a Pi i Margall para darnos cuenta de la persistencia de ciertas cuestiones. Del cantonalismo al Estado Autonómico. País de países. Nación de naciones. Estado plurinacional y autonómico. ¿Se cerró mal este tema en la Constitución del 78? Se hizo como se pudo teniendo en cuenta quien tenía la sartén por el mango y el mango también. Han pasado los mismos años que duró la dictadura. Tal vez es momento de revisar algunas cosas. De un tiempo a esta parte, la llamada cuestión catalana está en las agendas. En la mediática, seguro. En la política, no tanto como debiera. Aunque no figura entre las principales preocupaciones de la ciudadanía, su no resolución nos aboca a la ansiedad de la incertidumbre. El tema catalán es la punta del iceberg –de un tamaño similar al del recientemente desprendido en la Antártida- de otros temas, como el territorial. La respuesta neo liberal dada por Rajoy a la crisis no ha hecho más que agudizar las desigualdades, rompiendo las frágiles costuras de una injusta financiación autonómica. LA QUITA Las primarias del PSPV confirmaron a Ximo Puig como su Secretario General. También que cada ámbito electoral tiene su propia dinámica. Rafa García no es Pedro Sánchez ni sus circunstancias. A pesar de eso, el alcalde de Burjassot logró el apoyo de más del 42% de una militancia menos movilizada que en la votación para el federal. Cada candidato jugó sus cartas lo mejor que supo. García a rebufo de la ola anti establishment que lideró Pedro Sánchez. Puig aferrándose a su papel en el Acord del Botànic. Ahora toca encajar los resultados. No deja de ser curioso que el PSOE de Pedro Sánchez haga socio preferente a Podemos, partido que junto con Compromís han hecho President del Consell a Ximo Puig. A dos años de terminar la legislatura, los retos del gobierno valenciano parecen insuperables. Con una renta per cápita por debajo de la media nacional, las y los ciudadanos de este país contribuimos al fondo de compensación interterritorial como si fuésemos ricos. El pago de intereses no deja de incrementar la deuda aunque la embriden desde el Consell. JUECES Volviendo a la Constitución. La territorial no es su única ambigüedad. El acceso a una vivienda digna, o a la educación, son aspectos que no se escapan a una cierta interpretación torticera. No hay más que recortar las inversiones para que desaparezcan los derechos. La ausencia de viviendas sociales obliga a una parte de la población a vivir en condiciones infrahumanas. Es lo que hizo el PP allí en donde gobernó. El parque de vivienda social en Madrid y Valencia está bajo mínimos. Planificar nuevas construcciones necesita tiempo y recursos, no siempre disponibles. Garantizar el acceso a la educación debería asegurar las inversiones para los centros públicos. Sin embargo, el PP priorizó el negocio y la ideología sobre la oferta pública. Esa es la herencia de los conciertos educativos que lastran cualquier proyecto de futuro. La otra herencia es el mantenimiento de un país, el valenciano, invertebrado y sin medios de comunicación propios. Otra vez la ignorancia como secuela de un régimen infame. Con esos mimbres, la Diputación de Alicante, gobernada por el PP, se ha convertido en ariete contra la enseñanza pública. Su recurso contra el decreto de plurilingüismo no deja de ser la imposición de una institución decimonónica sobre los planes educativos del Consell. Mantenimiento del statu quo al que no son ajenas algunas sentencias judiciales, a veces sesgadas, que ponen en jaque el futuro de una parte de la juventud. ¡Qué país!

VALENCIA SERÁ FILM FRIENDLY

LAURA PÉREZ: La última semana de julio, el director del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinós, nos citó de manera informal en su despacho para presentarnos la nueva Valencia Film Commision. Junto a él estaban la vicepresidenta del Patronat de Turisme de València, Pilar Moncho; el director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía, José Luís Moreno, y Evaristo Caselles, director del Patronat. El proyecto, también llamado Film Valencia, que se impulsa desde Turismo, establece unas bases para la creación de esta entidad independiente que tiene el fin de promocionar Valencia y sus comarcas como un espacio donde las producciones cinematográficas rueden películas en nuestra provincia. Esto tiene como finalidad promocionar Valencia para acercar rodajes de cine –pronto esperemos que se adhieran la provincia de Alicante y Castellón-, y que nuestras localidades, no solo la capital, sean visibles y atractivas para posibles inversiones en proyectos cinematográficos. Atraer rodajes de largometrajes, apoyar y colaborar con las gestiones oportunas, haciendo éstas más fáciles para la empresa productora y que vean así muchos incentivos para rodar en nuestra comunidad. Este tipo de organismos ya existen a nivel nacional en muchas comunidades autónomas, y de hecho ya hubo un modelo similar en Alicante con la Film Comisión de la Ciudad de la Luz. A partir de ahora la Film Valencia conformará una red de municipios a modo de base de datos completa con una oferta de localizaciones empresas y servicios de nuestra provincia. Además, se desarrollará un programa que proporcione formación y orientación a esos municipios para que estén preparados para cualquier tipo de rodaje. La propuesta cuenta con 30.000 euros y ya se han establecido relaciones con algunas poblaciones como Gandía, Sueca, Sagunt,Requena, Chiva, Xàtiva o Bocairent.